
Después de una de las contiendas electorales más reñidas en los últimos 10 años en la nación americana, el ver la caída del actual presidente en su camino a la reelección, hecho no suscitado desde el ya lejano 1992, podría parecer increíble pues recordar la gran aprobación de diversos sectores en las pasadas elecciones y plantear un escenario como el vivido, luego de los cinco días maratónicos de conteo de votos, nos daría una idea completamente diferente. Sin embargo, mucho de lo perdido pudo deberse a los discursos, declaraciones, tweets y acciones emprendidas por el actual mandatario saliente, algunos expertos en materia política señalan la derrota electoral ante Joe Biden por el manejo que le dio a la pandemia del coronavirus, esta sería una de las razones aún palpables en la sociedad americana al ser el país número uno en afectación por el virus SARS-COv-2, adjudicarle las 239 598 (doscientas treinta y nueve mil quinientas noventa y ocho) muertes y 10, 238, 965 (diez millones doscientos treinta y ocho mil novecientos sesenta y cinco) de contagios, datos de la Universidad Johns Hopkins. Habrá que tomar en cuenta el nuevo récord roto en casos de COVID-19 el pasado viernes por dicha nación, por tercer día consecutivo al reportar 122.365 contagios en 24 horas, de acuerdo con un estudio de la cadena NBC News. Este balance es de 1.076 infecciones mayores al pasado jueves.
Sumando a ello su propia negativa de usar cubrebocas, presionando a los diversos estados demócratas para reabrir la economía, las declaraciones de usar a la guardia nacional en contra de las protestad -movimiento BLACK LIFES MATTER- desatadas por la muerte de diversas personas de la comunidad afroamericana y la minimización de los efectos del COVID-19 a pesar haber dado positivo, con síntomas y salido en helicóptero rumbo a un hospital, los constantes tratamientos a los cuales fue sometido, mismos imposibles para la gran mayoría de la sociedad, uso de camionetas blindadas con equipamiento contra elementos biológicos incluso de las polémicas declaraciones “Es una bendición de Dios haberme infectado (de coronavirus) (…) Entonces veo el desinfectante que lo elimina en un minuto. ¿Hay alguna manera de hacer algo así con una inyección adentro con una limpieza?”, culpar a China de la pandemia, el retiro oficial de la Organización Mundial de Salud, declaraciones cuestionables sobre la fiabilidad del uso de medicamentos no recomendados para el combate de dicha enfermedad y desinfectantes que causaron miles de intoxicaciones, son los argumentos que llevan a los expertos a decir sobre el manejo del coronavirus, fueron algunas de las razones vistas con especial atención por los indecisos quienes vieron a Biden como mejor opción, para emprender una lucha contra las situaciones vistas en los últimos meses previos y durante la elección. ¿Será que todos los movimientos sociales surgidos o incubados, encontraron a su enemigo más notorio en determinadas acciones emprendidas por la administración?
Después de ver algunas peculiares declaraciones de los simpatizantes de aun presidente de los Estados Unidos de Norte América, en especial énfasis a su enlace con la comunidad latina Eduardo Verastegui, tal vez un nombre perdido entre las generaciones actuales; sin embargo hizo pública a través de su cuenta en Twitter el pasado 2 de noviembre, su declinación por el candidato y presidente, sumando la postura en contra del aborto compartida por ambos, al señalar pequeñas estadísticas, a fin de reforzar sus puntos a su vez la disminución de presupuesto otorgado a las organizaciones pro aborto. El poder jugar con los números para financiar los dichos propios es básico al usar estadísticas, sean diseñadas con fines distintos.
Dentro de ello, señalar las políticas “por dreamers” resulta burlesco, al usar de último minuto su carta “ as de diamantes” ubicarse en las porciones de la población de derechos limitados, quienes han tenido contacto habitual con la población, la cual, tiene derechos “de amplio espectro” pudo generar simpatía para los círculos cercanos de ellos, evitar la separación del núcleo social gracias a su política, cual oferta de regateo ante, en aquel momento, la posible pérdida del colegio electoral, hoy vista con mayor fortaleza, incluso estos días no será posible decir con exactitud, al menos más del 99% de certeza con el que cuenta, si Biden ganó (costumbre jurídica y por reglamentación, todo queda firme hasta que sea resuelto todos los recursos posible, interpuestos en los términos señalado por la ley), pues los dichos del presidente han destacado la lucha por no dejar el salón oval, sea al puro estilo voto por voto o con tweets con su concurrida costumbre de posverdad o con fines de motivar disturbios o conflictos entre sus adeptos y las instituciones, en estos momentos tan tensos en la unión norte americana
Por otro lado, muestra de estar lejos de pasar desapercibido o con una transición calmada entre las administraciones, se ha dado la aceptación de parte del Fiscal General, William Barr quien autorizo investigar las denuncias de fraude electoral, además de instrucciones a los fiscales federales en busca de acusaciones “sustanciales” de irregularidades en la votación, las cuales no deberán caer en “afirmaciones fantasiosas o inverosímiles”, de ser así serán desestimadas. En próximas fechas veremos el rumbo tomado por el personaje de televisión de los 80’s quien hizo de la frase “Make America Great Again” un sello propio, apoyado por una gran cantidad de personas a pesar de perder las elecciones, permitiendo ver a este emblemático personaje, no solo quedará en este momento de la historia sino con posibles ojos puestos en el futuro sea él mismo o como padrino político o parte de la campaña política del partido que lo llevo a la Casa Blanca. Evidenciar como ese tiempo podría aumentar o disminuir sus números de aceptación es algo que debemos seguir.
Siguiendo así, otro dato importante a resaltar, en la historia de Estados Unidos una elección que logró congregar a la mayor cantidad de votantes en el periodo 2020, sumando la cantidad de votos obtenida por el candidato demócrata con 290 votos del colegio electoral quedando así, como presidente electo con la mayor cantidad de votos registrados. El hecho de ganar por 1 o 50 votos en el colegio electoral, reafirma la icónica frase “the winner takes all”, como nación vecina y Latinoamérica, nos quedara esperar una política más amigable entre los países, una cortesía internacional, porque esperar una política de migración mucho más amable o la firma y ratificación de tratados, convenciones, protocolos, estatutos, por señalar algunos, en materia de derechos humanos, resultaría un sueño imposible, puesto que la actitud emprendida por el gobierno mexicano, desde hace años, ha sido la doblegada ante lo dicho por el ejecutivo en turno del país de las barras y las estrellas, distinta a la no intervencionista.
En oposición a lo planteado, idear a Biden como un salvador, contrario en cada aspecto a Trump, sería abusar de la ilusión anhelada. Podrán cesar los discursos discriminatorios, estigmatizados y cargados de prejuicios de personas migrantes de Latinoamérica, pero no implica una frontera de libre tránsito, dispuesta a recibir con los brazos abiertos. Podrá ser la respuesta para la nación del “TÍO SAM” pero no implica algo mejor para otros países, tal vez menos belicoso




