
El gobernador Alejandro Armenta ha revelado que un alarmante 70 por ciento de los aserraderos en Puebla operan de manera irregular.
Ante esta situación, el mandatario aseguró que su administración ya está trabajando para ordenar estos establecimientos y así frenar la depredación de las áreas naturales en la entidad.
La meta principal del gobierno estatal es recuperar las zonas boscosas en la Sierra Negra, La Malinche y el Iztaccíhuatl, que, según Armenta, se han convertido en “desiertos”.
En estas áreas, se pretenden detonar proyectos ecoturísticos que promuevan un desarrollo sostenible.
“Lo más fácil es decir ‘no es competencia de nosotros’, pero es muy importante la recuperación de bosques que han sido depredados”, enfatizó el gobernador.
COORDINACIÓN PARA LA REGULACIÓN Y DESAFÍOS EN CAMPO
En este contexto, se informó que las Secretarías de Gobernación y Economía llevaron a cabo una revisión de los aserraderos en Puebla, confirmando que un 70% no cumplen con los requisitos legales para operar.
Si bien los aserraderos deberían ser instrumentos para el aprovechamiento regulado de los recursos naturales, su operación irregular y la adquisición de madera ilegal contribuyen directamente a la degradación de los ecosistemas.
Por ello, las autoridades están enfocadas en su regulación.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, detalló que la Policía Forestal es la encargada de supervisar todos los aserraderos.
Para esta labor, se ha establecido un plan de trabajo conjunto con el estado de Tlaxcala, cuya Policía Forestal cuenta con mayor experiencia y está brindando capacitación y asesoría a los elementos poblanos.
Sánchez González reconoció los desafíos que enfrentan, especialmente con poblaciones que dependen de la tala ilegal para subsistir.
Mencionó que, en seis ocasiones, elementos de la Guardia Forestal han sido retenidos por pobladores. Sin embargo, tras mediaciones y concientización, se ha logrado su liberación.
“Hemos tenido situaciones en las que la población ha retenido a compañeros de la Policía Forestal y hemos tenido que hacer una mediación y una concientización para que dejen esas actividades ilegales y se encaminen a la actividad laboral que tenían antes: la agricultura”, explicó.
Como parte de los esfuerzos por combatir la tala ilegal, el pasado miércoles 30 de julio, la Guardia Forestal logró la detención de tres talamontes en las cercanías de Tetela de Ocampo.
El Gobierno de Puebla reafirma su compromiso con la protección del medio ambiente y la legalidad, buscando un equilibrio entre el desarrollo económico y la conservación de sus recursos naturales.




