
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó este martes que México no se integrará formalmente a la Junta de Paz promovida por el gobierno de Donald Trump. El organismo, diseñado para supervisar la reconstrucción y el gobierno en Gaza tras un alto al fuego, ha sido cuestionado por diversas naciones europeas al considerar que opera fuera del marco de la ONU.
A pesar del rechazo a la membresía plena, Sheinbaum aseguró que México mantendrá presencia en el proceso a través de la figura de observador, designando para tal labor al embajador ante la ONU, Héctor Vasconcelos.
El factor Palestina: La razón del rechazo
La mandataria fue clara al explicar que la estructura de la Junta de Paz no es compatible con la doctrina diplomática mexicana:
Reconocimiento de Estado: México reconoce formalmente a Palestina como un Estado soberano.
Falta de Equidad: Sheinbaum señaló que cualquier mesa de paz debe incluir la participación directa de ambas partes (Israel y Palestina) en igualdad de condiciones, algo que no está garantizado en el formato propuesto por Washington.
Soberanía: La presidenta reiteró que el futuro de Gaza debe ser decidido por los propios palestinos, rechazando tutelas externas que no incluyan a sus representantes oficiales.
¿Qué es la “Junta de Paz” de Trump?
La iniciativa, presentada a principios de 2026, busca supervisar un plan de paz de 20 puntos para el Medio Oriente. Aunque Trump afirma contar con el apoyo de 35 naciones (incluyendo Argentina, El Salvador y Hungría), el bloque europeo y México han mostrado reservas.
| Postura de los Países | Naciones |
| Aceptaron unirse | Argentina, Paraguay, Hungría, Bulgaria, Turquía, Arabia Saudí. |
| Rechazaron / Suspendieron | México, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, España, Noruega. |
| Rol de México | Observador (Héctor Vasconcelos). |
Continuidad en la denuncia: “Genocidio” y la CPI
Lejos de suavizar su postura, Sheinbaum calificó la situación en la Franja como un “genocidio” y recordó que México, en conjunto con Chile, mantiene firme la petición ante la Corte Penal Internacional (CPI) para investigar probables crímenes de guerra.
Esta decisión añade un matiz de tensión a la relación bilateral con el gobierno de Trump, sumándose a otros temas ríspidos como los aranceles y la política hacia Cuba, donde México sigue enviando ayuda humanitaria pese a las presiones estadounidenses.




