Sheinbaum cuestiona demanda de Grupo Salinas en EU y abre el debate sobre sus orígenes

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reaccionó de manera incisiva a una posible demanda de difamación por parte de Grupo Salinas en Estados Unidos, cuestionando públicamente los motivos y el lugar de la acción legal.
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria se preguntó: “¿Por qué sería en Estados Unidos? ¿Cómo es una demanda de difamación en Estados Unidos?”.
El intercambio se produce en medio de un tenso enfrentamiento con el presidente del conglomerado, Ricardo Salinas Pliego, a quien Sheinbaum acusa de difamación a través de su cadena televisiva y redes sociales.
La presidenta contrastó estas acciones con las supuestas deudas que el empresario mantiene en México y en el extranjero.
¿QUÉ PREGUNTAS LANZÓ LA PRESIDENTA?
Más allá de la demanda, Sheinbaum Pardo aprovechó para lanzar una serie de interrogantes que, según ella, son una “tarea” para los ciudadanos y los medios. Las preguntas apuntan directamente a la historia y las operaciones de Grupo Salinas:
- ¿Por qué no se investiga cómo compró la televisora?
- ¿Cuánto fue beneficiado con el Fobaproa?
- ¿Quién lo demandó a que regresara el dinero por la compra de la televisora?
- ¿Cómo tiene ADN 40?
- ¿Cómo adquirió una parte de las acciones de Mexicana?
Con estas preguntas, la presidenta no solo responde a la amenaza legal, sino que desvía la conversación hacia el pasado de una de las corporaciones más grandes de México, poniendo en el centro de la atención la transparencia de sus orígenes y adquisiciones.
La presidenta concluyó su intervención sin dar más detalles, dejando las interrogantes abiertas al público.
El movimiento marca un nuevo capítulo en la confrontación, elevando el debate de las finanzas a una discusión pública sobre la historia y la credibilidad empresarial en el país.




