
El crimen organizado ha adoptado un nuevo término para referirse a los niños que reclutan para sus filas: “pollitos de colores”. Estos menores, que en ocasiones inician su vinculación desde los nueve o 10 años, son adiestrados para realizar tareas que van desde vigilar hasta cometer secuestros y asesinatos.
¿Por qué “Pollitos de Colores”? La Metáfora
El término es una oscura alusión a los pollitos que se venden pintados de colores en tianguis y mercados. La metáfora es utilizada por los delincuentes porque los niños reclutados son:
- Fáciles de reclutar: Se aprovechan de su vulnerabilidad.
- Intensos: Son usados con gran energía en sus primeras labores.
- Desechables: Al igual que los pollitos pintados, su vida dentro de la organización es considerada corta y descartable por los criminales.
El Uso Gradual de Menores en el Crimen Organizado
De acuerdo con la organización Reinserta, es conveniente para la delincuencia organizada reclutar niños, ya que pueden circular sin levantar sospechas. La utilización de los menores es gradual y se intensifica con la edad:




