
En un testimonio de supervivencia y amor, Máximo Napa, un pescador peruano de 61 años, ha logrado superar lo impensable: 95 días a la deriva en el vasto Océano Pacífico.
Su odisea comenzó el 7 de diciembre de 2024, cuando zarpó desde el puerto de San Juan de Marcona, en la región de Ica, Perú.
Diez días después, un temporal desvió su embarcación, dejándolo sin motor ni comunicación, a merced de las olas y el viento.
Sin víveres ni agua potable, Napa recurrió a la creatividad y la fe para mantenerse con vida.
Bebía agua de lluvia cuando la suerte lo favorecía y se alimentaba de lo que encontraba: pescados que saltaban a su bote, aves, tortugas y, en momentos de extrema necesidad, cucarachas.
#Viral 🌊Un pescador perdido durante 95 días en el océano Pacífico se reúne con su familia. Relató que sobrevivió comiendo pájaros, cucarachas, tortuga y que su motivación para seguir luchando fue no morir por su madre. 💔🦅🦗#FuerzaYEsperanza #HistoriaIncreíble #InsurgenteMX pic.twitter.com/w1FiASTcXt
— Insurgente MX (@InsurgenteMX_) March 18, 2025
PESCADOR ES HALLADO A MÁS DE MIL KILÓMETROS DE SU PUNTO DE PARTIDA
La imagen de su madre, Elena, fue su faro de esperanza, el motivo por el que se aferró a la vida en medio de la desesperanza.
El 11 de marzo de 2025, un barco pesquero lo encontró en aguas del mar ecuatoriano, a más de mil kilómetros de su punto de partida.
En estado crítico, fue trasladado a un hospital en Piura, donde recibió tratamiento por deshidratación y quemaduras solares.
Tras su recuperación, Napa regresó a su hogar en Pisco, donde se reencontró con su familia en una emotiva escena que selló el final de su increíble aventura.
La historia de Napa recuerda a la de otros supervivientes notables, como José Salvador Alvarenga, quien pasó 14 meses a la deriva en el Pacífico.




