
“Dondequiera que el arte de la medicina es amado, también hay un amor a la humanidad”.
Hipócrates.
Fue hace poco más de un año que se declaró emergencia sanitaria en nuestro país a causa de la pandemia por Coronavirus, como consecuencia miles de mexicanos nos vimos obligados a modificar nuestro día a día, muchos tuvimos que confinarnos para intentar frenar el avance de los contagios y evitar así el sobrecupo de los hospitales en todo el país, pero conforme han transcurrido los meses nos dimos cuenta que la estrategia no funcionó como se esperaba y los contagios no se han detenido. Sin embargo, aunque muchos mexicanos nos hemos adaptado a las nuevas formas de trabajo o estudio a distancia, hay un gran sector poblacional que no ha dejado de trabajar un solo día desde que la pandemia por COVID-19 fue declarada, poniendo incluso en riesgo su salud diariamente, esos personajes son dignos de admirar y gracias a ellos es que ha sido posible sobrevivir a esta pandemia, los doctores, doctoras, enfermeros, enfermeras y todo el personal médico se han convertido en unos héroes verdaderos. Ellos son los que se han encargado de demostrarnos que no se necesita una armadura, un escudo indestructible, un martillo o lanzar telarañas para salvar a la humanidad, lo único que se necesita es ser cada día más humanitarios, más comprensivos, más generosos y con eso es más que suficiente para ser unos súper héroes.
Desde hace un año, en nuestro país y alrededor de todo el mundo hemos visto y escuchado los testimonios de esos personajes que están en la primera línea de batalla contra el Coronavirus. Hemos observado el cansancio reflejado en sus caras, el cómo las mascarillas dejan las marcas de guerra en sus rostros, el ver como antes de entrar a sus jornadas de trabajo motivan a su equipo de trabajo a no rendirse en la lucha diaria contra la pandemia, pero, sobre todo, aunque haya angustia y desesperación no han sabido darse por vencidos por el amor que le tienen a la noble profesión de salvar vidas. Aun así, tristemente, hubo quienes se atrevieron a atacar y a discriminar a estos héroes sin capa, la razón, un infundado “temor” a que ellos nos contagiaran de coronavirus, en nuestro país hasta el mes de abril del año pasado, se registraron por lo menos 47 ataques contra trabajadores sanitarios, especialmente a enfermeras, médicos y personal de limpieza, según cifras oficiales del gobierno mexicano.
Por otro lado, en algunos países del resto del mundo, si se ha sabido reconocer el esfuerzo y el empeño que día a día pone todo el personal médico, y es que, sin duda, no es fácil salir cada mañana a una jornada laboral que hoy por hoy está catalogada como de alto riesgo. En definitiva, todos los aplausos y agradecimientos que se les han dado a los médicos como es fue caso de España, en el que se hizo viral el aplauso al personal médico, no nos serán suficientes para poder agradecerles todo su esfuerzo y dedicación. Y es que esta pandemia nos ha enseñado que el personal de salud está allí para nosotros las 24 horas del día, los siete días de la semana, que muchos de ellos si nos escuchan y atienden sin importar la hora, si es día festivo, si están cansados, si es horario o no de trabajo, y es que ellos, son nuestros verdaderos héroes que nos están demostrando que la lucha sigue día tras día.
Aunque si algo nos queda claro es que, también con esta pandemia nos hemos dado cuenta que en nuestro país todavía queda un largo camino por recorrer para brindarle mayor seguridad y protección a esto súper humanos que están dando todo de sí, para velar por nuestra salud. Hace falta que nuestros representantes piensen un poco más en todo el personal de salud y en que los insumos con los que cuentan no son suficientes, que ellos también deben estar protegidos, desde el personal que limpia los hospitales y clínicas hasta los directores del área de la salud, pero, sobre todo, nosotros como ciudadanos también debemos tener mayor conciencia del esfuerzo que ellos están haciendo para cuidarse y cuidarnos, las actitudes discriminatorias en estos tiempos ya no tienen cabida, en ningún ámbito. Si bien, muchos de nosotros desde lo más profundo de nuestro ser les damos las gracias diariamente por todo su esfuerzo y dedicación en esta batalla contra el coronavirus, nos hace falta un verdadero pacto comunitario en el que como sociedad estemos comprometidos a ser más responsables para finalmente lograr disminuir el índice de contagios y el personal médico pueda tener un pequeño respiro en esta lucha en la que se han convertido los protagonistas, porque ellos son a palabras del gran Wolwerine, de esos héroes, quienes hacen su trabajo todos los días.



