Indignación en Ecuador por la muerte de 12 bebés en hospital de Guayaquil

La muerte de al menos 12 recién nacidos en el Hospital Universitario de Guayaquil ha provocado una fuerte reacción en todo el país.
La tragedia, que podría haber sido causada por la propagación de una bacteria, ha motivado la apertura de una investigación por parte del Ministerio de Salud.
Jimmy Martin, ministro de Salud, anunció en sus redes sociales que ha solicitado la renuncia del gerente del hospital y ha prometido brindar atención psicológica a las familias afectadas.
Un equipo de especialistas ya está en las instalaciones hospitalarias para indagar las causas de las muertes, que el Ministerio ha calificado como “multifactoriales”.
El ministro expresó su solidaridad con los padres y madres, y se comprometió a tomar medidas para que “esto, en la medida en que sea prevenible, no vuelva a ocurrir”.
ACUSACIONES DE FALTA DE INSUMOS Y ENCUBRIMIENTO
Las críticas no se han hecho esperar.
Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil, lamentó públicamente que el hospital no contara con insumos tan básicos como cánulas nasales, cuyo costo no supera los cuatro dólares, para garantizar la oxigenación de los bebés.
Por otro lado, el medio digital La Posta ha denunciado que el número de muertes podría ser mayor, ascendiendo a 18 casos.
Según esta versión, la falta de insumos habría obligado al personal a reutilizar material médico, lo que habría provocado la propagación de la bacteria klebsiella pneumoniae, causante de neumonía y abscesos pulmonares.
Además, se ha filtrado información que sugiere un intento de encubrimiento. La coordinadora zonal del hospital, Karla Mishell, habría enviado mensajes de texto a su personal exigiendo que defendieran la imagen de la institución en redes sociales y minimizaran la gravedad de los hechos.
Este escándalo se produce en un momento delicado para el Ministerio de Salud de Ecuador, que ha sido duramente criticado por la reciente reducción de su presupuesto para el año 2025.
Los recortes, que disminuyen los fondos para insumos y medicinas de $438 millones a $336 millones, han desatado preocupaciones sobre las deficiencias sanitarias en el país.




