Protestan padres de familia del D’Amicis por admisión de joven acusado de homicidio

El menor de edad presunto responsable del homicidio de Natalia Andrade en Lomas de Angelópolis, fue expulsado del Instituto D’Amicis después de que su inscripción generara una ola de protestas y preocupación entre los padres de familia.
La decisión se tomó luego de que un comunicado de los padres denunciara el riesgo que la presencia del joven representaba para la comunidad estudiantil.
La controversia comenzó cuando los padres del Instituto D’Amicis, ubicado en Momoxpan, se enteraron de que Axel, el menor de edad vinculado al asesinato de Natalia Andrade, había sido admitido para cursar el segundo grado de secundaria.
La noticia desató una inmediata reacción de miedo e incertidumbre.
Miedo y protesta entre los padres
A través de un comunicado, los padres de familia manifestaron su profunda inconformidad con la decisión de los directivos, señalando que la presencia de Axel “genera un ambiente de temor, inseguridad e incertidumbre, que afecta directamente a nuestros hijos”.
En la misiva, exigieron una solución y la implementación de medidas que garanticen la integridad de los alumnos.
Como medida de presión, los padres anunciaron que no enviarían a sus hijos a clases hasta que la institución atendiera sus demandas y garantizara la seguridad en el campus.
La indignación se intensificó al recordar que Axel, quien golpeó a la víctima en su propia casa tras brincar la barda del inmueble, fue vinculado a proceso por homicidio calificado, pero no fue enviado a prisión debido a su minoría de edad. En su lugar, el juez le impuso medidas cautelares, como la supervisión de sus padres y la prohibición de salir del estado.
La expulsión como respuesta
Ante la presión de la comunidad escolar, este domingo el Instituto D’Amicis emitió un comunicado informando la expulsión de Axel. La institución señaló que la decisión fue tomada “siguiendo los procedimientos internos establecidos y en estricto apego a la normativa institucional, siempre priorizando el bienestar, la seguridad y el adecuado desarrollo académico de todos nuestros estudiantes”.
El colegio agradeció a los padres su “comprensión y apoyo”, y reafirmó su compromiso de mantener un entorno escolar “respetuoso, seguro y en armonía”.
A pesar de la expulsión, el caso sigue generando un debate sobre la readaptación de menores infractores y la seguridad en los espacios educativos.




