
México y Estados Unidos han iniciado un nuevo ciclo de conversaciones centradas en migración y seguridad, marcando un hito significativo en la relación bilateral tras la llegada de Donald Trump a la presidencia estadounidense.
Este diálogo fue confirmado por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, durante su conferencia matutina el 22 de enero de 2025.
CONVERSACIÓN ENTRE MÉXICO Y EU
La conversación inaugural tuvo lugar el 21 de enero entre el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Sheinbaum destacó que esta fue la primera llamada formal de Rubio a México, describiéndola como “muy cordial” y subrayando su importancia en un momento en que se cuestionaba la comunicación entre ambos gobiernos.
Los temas discutidos incluyeron:
- Migración: Se abordaron las preocupaciones sobre los flujos migratorios hacia Estados Unidos y las políticas que afectan a los migrantes mexicanos.
- Seguridad: La conversación también tocó aspectos relacionados con la seguridad en la frontera, especialmente en el contexto de las recientes órdenes ejecutivas firmadas por Trump, que incluyen medidas severas contra los carteles de droga y el restablecimiento del programa “Quédate en México”.
EXPECTATIVAS FUTURAS
Sheinbaum expresó su esperanza de que estas conversaciones sean el inicio de un proceso más amplio de diálogo entre ambos países.
Sin embargo, no se han programado encuentros de alto nivel ni visitas oficiales en el corto plazo. La presidenta enfatizó que México mantendrá una política humanitaria para apoyar a los migrantes.
La presidenta mencionó que este martes hubo menos recibimientos de mexicanos en la frontera que en días anteriores.
“Para que, como lo dije ayer, todo lo pongamos en su lugar, para apoyar a los hermanos que regresen, México te abraza es el programa, y en México siempre serán recibidos con los brazos abiertos. Y además México está viviendo un momento estelar”.
El ambiente en torno a estas conversaciones es tenso, dado que Trump ha amenazado con imponer aranceles a México a partir del 1 de febrero. Esto añade una capa adicional de complejidad a las negociaciones, ya que ambos países buscan encontrar un terreno común ante desafíos migratorios y económicos.
En resumen, el inicio de estas conversaciones representa un paso crucial para abordar los problemas persistentes entre México y Estados Unidos en materia de migración y seguridad, en un contexto político marcado por cambios significativos en ambos lados de la frontera.




