
El escenario geopolítico en América Latina ha sufrido una fractura sísmica tras la captura de Nicolás Maduro. Lo que hace una semana parecía retórica de campaña, hoy se percibe en los pasillos de Palacio Nacional como una posibilidad verosímil: una incursión militar de Estados Unidos en territorio mexicano bajo el argumento del combate al narcoterrorismo.
El Narcotráfico como “Casus Belli”
Trump ha utilizado en Venezuela el mismo guion que aplica a México: clasificar el tráfico de drogas como una amenaza a la seguridad nacional que justifica saltarse convenciones internacionales.
El precedente: La captura de Maduro en Nueva York, acusado de narcoterrorismo, valida la doctrina Trump de “extracción” de objetivos fuera de sus fronteras.
La amenaza: Trump ha sido explícito tras el domingo: “Algo va a tener que hacerse en México”. El ecosistema legal ya está listo, tras designar a los cárteles como organizaciones terroristas y al fentanilo como arma de destrucción masiva.
Los Diques de Contención de Sheinbaum
La presidenta de México ha intentado evitar que el conflicto venezolano se contagie a la frontera norte mediante una estrategia de “equilibrio extremo”:
Colaboración agresiva: México ha elevado los arrestos y extradiciones a niveles históricos. Incluso el Secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció que México “está haciendo más que nunca”.
El pacto de las narcolanchas: Sheinbaum cedió a que la Marina mexicana intercepte embarcaciones en aguas internacionales, un intento de “cortafuegos” para evitar que drones o buques estadounidenses operen en costas mexicanas. Sin embargo, los ataques de EE. UU. en el mar han continuado.
Responsabilidad compartida: La respuesta oficial se mantiene en el respeto a la soberanía, exigiendo a Washington que detenga el flujo de armas hacia el sur.
El Petróleo: El interés real tras la cortina
Si en Venezuela el objetivo declarado fue el narcotráfico pero el trasfondo fue el control de la industria petrolera, en México la preocupación escala:
El factor T-MEC: A diferencia de Venezuela, México es el primer socio comercial de EE. UU. Una intervención militar desestabilizaría la economía estadounidense de forma inmediata.
Patio Trasero: Trump ha desempolvado la visión de América Latina como zona de influencia exclusiva, advirtiendo no solo a México, sino también a Colombia (acusando a Gustavo Petro de vínculos con el narco) y a Cuba.




