Donald Trump gana elecciones en EU, con amplia ventaja sobre Kamala Harris

Donald Trump ganó las elecciones presidenciales de Estados Unidos por segunda vez, en esta ocasión tuvo que enfrentar una condena penal, imputaciones, el disparo de un joven, acusaciones de conspiración en las elecciones anteriores y acusaciones de autoritarismo.
Su triunfo se debe en buena parte al sistema político que priva en EU, pues los votantes vieron en él a un político experimentado y que “volvería a hacer grande a América”.
Además, en campaña Trump se comprometió a cerrar la frontera sur para evitar la entrada de inmigrantes, aumentar los aranceles a los demás países para poder mejorar la economía interna de EU mediante la restauración de la manufactura.
Ahora, Donald Trump se convierte en el presidente número 47, cuatro años después de perder la reelección a la Casa Blanca. Con 78 años, Trump se convierte en el hombre de mayor edad en haber sido elegido presidente, al romper el récord del presidente Joe Biden.
Donald Trump es el ganador de las elecciones en Estados Unidos tras la confirmación de su victoria en el Estado de Wisconsin, asimismo ha logrado el triunfo en Míchigan, Pensilvania, Georgia y Carolina del Norte, considerados de los estados más importantes.
A las 5:40 pm (hora de la costa este de EU) se ha confirmado su victoria al obtener 292 delegados (la mayoría está en 270) frente a los 224 de Kamala Harris, con una victoria contundente, mientras faltan los votos en solo dos Estados.
Donald Trump se ha adjudicado el triunfo en 29 territorios frente a los 20 (incluido el Distrito de Columbia) que obtiene la vicepresidenta, entre ellos Nueva York, California, Illinois y Minnesota, por lo que Trump ha celebrado su victoria con una fiesta en West Palm Beach, en Florida, en la que ha comparecido tres horas antes del resultado definitivo. Allí, ha proclamado: “Vamos a arreglar todo lo que está mal en este país. Es hora de dejar atrás las divisiones de los últimos cuatro años”, mencionó.
También en su discurso de victoria en West Palm Beach, Florida, declaró que era el líder del “más grande movimiento político de todos los tiempos”. “Superamos obstáculos que nadie creía posibles”, dijo, y añadió que asumiría el cargo con un “mandato sin precedentes y poderoso”.
Cabe señalar que Trump ayudó a inspirar un ataque al Capitolio en 2021, además ha amenazado con mandar presos a sus adversarios políticos y ha sido denunciado por sus excolaboradores como fascista.
Ahora, Donald Trump ha prometido un rediseño radical del gobierno estadounidense, impulsado por sus promesas de “retribución” y de erradicar a los opositores internos que él considera “el enemigo interno”. Ha jurado supervisar la mayor ola de deportaciones de la historia de EU, insinuado que desplegará tropas al interior del país, propuesto amplios aranceles y defendido en gran medida la mayor consolidación de poder en la historia de la presidencia estadounidense.
La campaña de Trump se había propuesto crear una nueva coalición política anclada no solo en los votantes blancos de clase obrera, sino también en los votantes negros y latinos de clase trabajadora. El miércoles temprano, ya había algunos indicios de que la campaña había tenido éxito.
Las elecciones de 2024 fueron las segundas en que Trump derrotó a una mujer que intentaba derribar la mayor barrera de género del país —la presidencia— luego de imponerse frente a Hillary Clinton hace ocho años.
Donald Trump también prometió que retiraría al país de los conflictos en el exterior, una vuelta al aislacionismo que encontró nuevos seguidores con una guerra entre Rusia y Ucrania que asola Europa hace casi tres años, y con Medio Oriente en el precipicio de una conflagración más amplia. Su elección plantea interrogantes sobre el futuro de la OTAN y el respaldo estadounidense a Ucrania; Trump lleva mucho tiempo hablando elogiosamente del presidente ruso Vladimir Putin.
#Internacional
Las elecciones en los Estados Unidos🇺🇸🗽 han concluido, y el resultado será algo que impactará al mundo entero durante los siguientes cuatro años. Sin embargo, poco se habla de la participación de la comunidad latina en estas elecciones presidenciales 🇺🇸🧑🏽👩🏽🦱 pic.twitter.com/DQP9UcK1du— Insurgente MX (@InsurgenteMX_) November 9, 2024
5 FACTORES QUE EXPLICAN EL TRIUNFO DE DONALD TRUMP
Cuando Donald Trump dejó la Casa Blanca en enero de 2021, muchos analistas pensaron que su carrera política había acabado.
Durante su gobierno, el dirigente republicano tuvo un promedio de popularidad de 41%, el más bajo que haya tenido cualquier presidente de EU.
Pero al abandonar la presidencia su popularidad era aún peor: 34%, la más baja registrada durante todo su mandato.
Y es que la negativa de Trump a reconocer su derrota en 2020 y el asalto al Capitolio protagonizado por sus seguidores el 6 de enero de 2021 mermaron aún más su apoyo.
Si a ello se suman los juicios penales abiertos en su contra tras el fin de su gobierno, se entiende por qué muchos ya no apostaban por el futuro político del magnate de los bienes raíces.
Pese a todo, cuatro años después de haber fracasado en su intento de reelección, Trump ha logrado darle la vuelta al panorama al derrotar de forma contundente a Kamala Harris.
Estos son los factores que pudieron ayudar a Trump:
- La economía
En parte como secuela de la pandemia de covid-19, la inflación en Estados Unidos se disparó durante la primera mitad del gobierno de Joe Biden, llegando hasta un 9,1% en junio de 2022, la máxima registrada en 40 años.
En respuesta, la Reserva Federal inició una agresiva política de aumento de tasas de interés que ayudó a ir reduciendo la inflación que para septiembre de 2024 ya había caído a 2,4%, muy cerca del objetivo oficial de 2%.
Ese aumento de tasas de interés, no obstante, se tradujo en un incremento del costo del crédito y de las hipotecas.
- Una base de seguidores leales
Uno de los elementos más característicos de Trump como fenómeno electoral reside en el hecho de que cuenta con un grupo muy leal de seguidores que se identifican con su propuesta MAGA (Make American Great Again o Hagamos a América Grande Otra Vez).
Pero, además, en las elecciones de este 5 de noviembre logró atraer a votantes procedentes de otros grupos demográficos distintos a esos electores que le dieron el triunfo en 2016.
En 2024, de acuerdo con las encuestas, Trump había logrado incrementar su apoyo entre los hombres jóvenes negros y los latinos.
- Migración y frontera
La candidatura de Trump también se benefició del tema de la migración y de la situación en la frontera con México, consideradas como “extremadamente importantes” o “muy importantes” por 7 de cada 10 votantes.
A esta percepción han contribuido el gran incremento en el número de intentos de ingresar a Estados Unidos a través de la frontera sur que en los tres primeros años del gobierno de Biden llegaron a 6,3 millones, según datos del Departamento de Seguridad Nacional.
En ese lapso, fueron admitidas en EU 2.4 millones de personas, la mayor parte de las cuales se encuentra en proceso de expulsión en tribunales migratorios ante los cuales pueden solicitar asilo.
A ello hay que sumar las imágenes de “caravanas” con miles de personas caminando a través de México y Centroamérica hacia EU, así como la presencia visible de estos migrantes en muchas de las principales ciudades del país.
Estos elementos alimentaron el discurso de Trump según el cual el gobierno demócrata tenía una política de fronteras abiertas que permitía la entrada libre de “millones” de migrantes sin ningún tipo de control, incluyendo muchos delincuentes.
Esa situación conformó un escenario ideal para un candidato como Trump que no solamente tenía un discurso antiinmigración, sino que ya en su gobierno había demostrado que era un tema que le preocupaba y por el que estaba dispuesto a tomar medidas como la continuación de la construcción del muro en la frontera con México o la adopción de propuestas para dificultar el procesamiento de las solicitudes de asilo y refugio.
Durante la campaña, Trump prometió sellar las fronteras y realizar la “mayor deportación” en la historia de EU.
- Las guerras en Ucrania y Gaza
Aunque constituye un giro en la política exterior de EU desde el fin de la II Guerra Mundial, en realidad, la propuesta de Trump de “Estados Unidos primero” no es novedosa, sino que se alimenta de una corriente aislacionista de larga trayectoria en ese país que ya era palpable desde la época del primer presidente del país, George Washington, quien en su discurso de despedida aconsejó que EU evitara “enredadas alianzas” con otros países.
Cuando fue electo presidente en 2016, gran parte de la opinión pública estadounidense estaba agotada tras los ocho años de la guerra en Irak (que luego dio paso a la lucha contra el autodenominado Estado Islámico) y de la aparentemente interminable guerra en Afganistán que llevaba más de 15 años. Ambos conflictos iniciados, por cierto, por el republicano George W. Bush.
Trump llegó a la Casa Blanca con la promesa de no iniciar nuevas guerras, algo que cumplió formalmente, aunque algunos críticos le acusan de haber tenido una política exterior guerrerista y confrontacional.
Esto le permitió durante la campaña presentarse nuevamente como el candidato “anti-guerra” y aprovechar el creciente malestar -especialmente entre votantes republicanos- que consideran que EU está invirtiendo mucho dinero y esfuerzo en apoyar a Ucrania frente a la agresión rusa.
Trump prometió que si vuelve a la Casa Blanca pondrá fin a esta guerra en 24 horas, lo que ha generado preocupación en Ucrania y sus aliados, pues temen que el republicano intente forzar a Kyiv a hacer concesiones para apaciguar a Rusia.
- La cambiante candidatura demócrata
La campaña electoral de Trump se vio favorecida también por los vaivenes del Partido Demócrata durante esta campaña.
El presidente Joe Biden intentó buscar la reelección e, inicialmente, lideró las encuestas. Sin embargo, a partir de marzo de 2024 su popularidad cayó a medida que crecían las dudas dentro y fuera de su partido sobre la idoneidad de su candidatura, en especial, debido a las preocupaciones por su avanzada edad y las dudas sobre su supuesto declive cognitivo.
La situación llegó a un punto crítico durante el debate que ambos candidatos sostuvieron a finales en junio, durante el cual Biden tuvo dificultades para presentar sus argumentos y, por momentos, pareció perder el hilo de sus pensamientos.
Pocos días más tarde, Biden anunció su retiro de la carrera y su apoyo a la candidatura de su vicepresidenta Kamala Harris.
En pocas semanas, Harris asumió el liderazgo demócrata y logró recuperar en las encuestas el terreno perdido por Biden, pero solamente hasta instalarse en una situación de empate técnico con Trump que se mantuvo hasta las elecciones.
Menos conocida por los votantes que Trump, Harris tuvo dificultades en la campaña para desligarse de las políticas de Biden y de sus aparentes consecuencias en términos de inflación y de crisis en la frontera.
Harris intentó presentar su candidatura como la opción del “cambio” generacional y de la alegría, pero su candidatura no pareció convencer a los electores insatisfechos con el sistema político estadounidense.
La candidata demócrata también resultó perjudicada por su negativa a conceder entrevistas a la prensa durante sus primeras semanas de campaña, lo que alimentó la idea de que no tenía un plan claro de gobierno.
Además, a lo largo de la campaña, Harris lucía como clara favorita para ganar el voto femenino, pero perdía mucho terreno en el voto masculino, en especial de jóvenes negros e hispanos que giraron de forma notable hacia Trump, contribuyendo así a su regreso a la Casa Blanca.
CÓMO EL TRIUNFO DE TRUMP EN EU PUEDE CAMBIAR EL MUNDO
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca está llamado a remodelar la política exterior de Estados Unidos, prometiendo cambios potencialmente radicales en múltiples frentes mientras la guerra y la incertidumbre se apoderan de algunas partes del mundo.
Durante su campaña, Trump hizo promesas políticas generales, a menudo sin detalles concretos, basadas en los principios de no intervencionismo y proteccionismo comercial, o como él dice “América primero”.
Su victoria supone uno de los cambios más significativos en la forma en que Washington aborda los asuntos exteriores en medio de crisis paralelas desde hace muchos años.
- Trump y la guerra en Ucrania
Donald Trump lleva mucho tiempo criticando los miles de millones de dólares de ayuda militar estadounidense que han llegado a Ucrania desde la invasión a gran escala de Rusia en 2022.
Trump, que elogió públicamente al presidente ruso Vladimir Putin durante su presidencia, se comprometió a poner fin a la guerra “en 24 horas” si es elegido.
Cuando se le preguntó cómo, sugirió supervisar un acuerdo, pero se ha negado a dar detalles concretos. En cualquier caso, el comentario ha suscitado el temor de que podría presionar a Ucrania para que ceda territorio a Rusia.
- Estados Unidos y la OTAN
Su enfoque de “Estados Unidos primero” para poner fin a la guerra también se extiende a la cuestión estratégica del futuro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La alianza militar, creada tras la Segunda Guerra Mundial y, originalmente, como baluarte contra la Unión Soviética, hoy está formada por 32 países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia.
Como presidente, a menudo amenazó con retirar a Estados Unidos de la organización si otros miembros no cumplían con el objetivo acordado de gastar el 2 % del producto interno bruto (PIB) en defensa.
Según las reglas de la OTAN, cualquier ataque a un país miembro se considera un ataque a todos los países del bloque.
Pero en febrero de este año, Trump dijo que no protegería a un país que “no pagara” y que alentaría a Moscú a hacer “lo que les dé la gana” con él.
- La deportación masiva de inmigrantes ilegales
La presidencia de Trump se caracterizó por políticas migratorias agresivas. Y prometió ir aún más lejos de regresar a la Casa Blanca.
Declaró que el primer día de su mandato “comenzará la mayor operación de deportación interna en la historia de Estados Unidos”.
El republicano se ha comprometido a poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento para los hijos de inmigrantes indocumentados y a librar una guerra contra los cárteles de la droga mexicanos.
Y el año pasado sugirió que ampliaría sus anteriores y muy controvertidas prohibiciones de viaje a personas de varios países de mayoría musulmana.
- La tensión en Medio Oriente
Al igual que con Ucrania, Trump ha prometido llevar la “paz” a Medio Oriente, dando a entender que pondría fin a la guerra entre Israel y Hamás en Gaza y a la guerra entre Israel y Hezbolá en Líbano, pero no ha dicho cómo.
Ha dicho en repetidas ocasiones que, si él hubiera estado en el poder en lugar de Joe Biden, Hamás no habría atacado a Israel debido a su política de “máxima presión” sobre Irán, que financia al grupo.
Durante su presidencia, Trump fue un abierto defensor de Israel y su gobierno de derecha.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó a Trump de “mejor amigo que Israel ha tenido nunca en la Casa Blanca”.
En la Casa Blanca, Trump promulgó políticas fuertemente proisraelíes, declarando Jerusalén capital de Israel y trasladando allí la embajada estadounidense desde Tel Aviv.
- La relación de EU con China
El acercamiento de Estados Unidos a China es su área de política exterior más importante desde el punto de vista estratégico, y la que tiene mayores implicaciones para la seguridad y el comercio mundiales.
Durante su mandato, Trump desencadenó una amarga guerra comercial con China.
Calificó a China de “competidor estratégico” e impuso aranceles a algunas importaciones chinas a Estados Unidos. Esto provocó que Pekín impusiera aranceles a las importaciones estadounidenses.
Sugirió que al llegar a la Casa Blanca pondrá aranceles de más del 60 % sobre ese país.
El año pasado también habló de “nuevas y agresivas restricciones” para “detener todas las futuras compras chinas” de infraestructura en Estados Unidos en sectores vitales como la energía y las telecomunicaciones.
- Políticas de medio ambiente
Como presidente, Donald Trump retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París de 2015 sobre el cambio climático. Biden revirtió la decisión, pero el sitio web de la campaña de Trump dice que se retiraría de nuevo.
Promete “perforar, perforar, perforar” en busca de petróleo, con la promesa de energía más barata.
Su sitio web también dice que detendrá los “litigios frívolos” de los ambientalistas, pondrá fin a los subsidios para la energía eólica, reducirá los impuestos a los productores de petróleo, gas y carbón y revertirá las regulaciones sobre emisiones de vehículos introducidas por Biden.
Ningún otro candidato presidencial ha estado más alejado en materia climática en los últimos 30 años, dice el profesor David G. Victor, experto en cambio climático de la Universidad de California en San Diego.




