Alumnas de la Normal de Teteles denuncian abusos durante novatadas; 52 estudiantes abandonaron la escuela
Estudiantes y familiares denunciaron falta de agua, alimentos, atención médica, humillaciones y hasta la obligación de dormir con perros durante el internado de la Normal Rural Carmen Serdán

La falta de acceso regular a agua potable, restricciones para acudir al sanitario, alimentación limitada, ejercicios extenuantes, humillaciones y hasta la obligación de dormir con perros fueron parte de los abusos que, de acuerdo con sus propios testimonios, enfrentaron alumnas de nuevo ingreso de la Normal Rural Carmen Serdán, ubicada en Teteles de Ávila Castillo, Puebla.
Cinco estudiantes y una madre de familia ofrecieron una conferencia de prensa para relatar las experiencias que vivieron durante el periodo de internado previo al inicio del ciclo escolar, en el que alumnas de grados superiores realizan las denominadas “novatadas”.
Las jóvenes Lucía del Carmen, Shirley Daniela, Melisa, Julissa y Nayeli coincidieron en señalar que fueron sometidas a prácticas que consideraron abusivas y que, en algunos casos, pusieron en riesgo su integridad física y salud.
Shirley Daniela relató que fue obligada a dormir en una cama donde había perros.
“Fuimos maltratadas, también agredidas, yo estuve incluso durmiendo con algunos perros”.
La estudiante pidió la intervención de las autoridades para evitar que otras jóvenes atraviesen por situaciones similares.
Testimonios señalan falta de agua, alimentos y atención médica
Lucía del Carmen, quien aspiraba a estudiar la Licenciatura en Educación Primaria, relató que desde el primer día del internado fueron retiradas sus pertenencias y posteriormente despertadas a gritos para participar en actividades que calificó como humillantes.
Entre las actividades, señaló, fueron obligadas a correr mientras cargaban costales. Durante una de estas jornadas sufrió una lesión en el pie, pero afirmó que no recibió atención médica y fue aislada del resto de sus compañeras.
La joven recordó entre lágrimas que llegó a pensar que podía morir y aseguró que sus padres tuvieron dificultades para sacarla de la institución.
Por su parte, Melisa afirmó que durante los 15 días de internado enfrentó restricciones para consumir agua y alimentos, además de que no podía bañarse.
También señaló que las alumnas de nuevo ingreso eran presionadas para decir a sus familiares que se encontraban bien. Según su testimonio, las estudiantes que controlan las actividades vigilaban las llamadas que realizaban con sus padres.
Julissa, originaria de Veracruz, relató que la alimentación consistía en porciones pequeñas de frijoles y lentejas, además de agua, mientras que las jornadas de ejercicio podían prolongarse durante cuatro horas continuas.
La joven afirmó que estas condiciones provocaron que enfermara y que las responsables de las actividades justificaban los abusos bajo el argumento de que eran parte del “sacrificio de sus padres”.
Nayeli, en tanto, describió la experiencia como algo que “no se desea a nadie” y aseguró que durante las novatadas no existía consideración para las estudiantes enfermas.
También denunció que se les retiraban medicamentos, incluso cuando algunas alumnas ingresaron con tratamientos que requerían fármacos como insulina.
Madre denuncia que alumnas controlan el acceso al interior
Durante la conferencia, una madre de familia identificada como Nayeli Castro aseguró que sacar a su hija del internado fue complicado debido a las condiciones de control que, según su testimonio, mantienen las estudiantes encargadas de las novatadas.
Afirmó que incluso se colocan obstáculos para impedir la visibilidad hacia el interior de las instalaciones, lo que dificulta que familiares o personas externas puedan conocer lo que ocurre con las alumnas de nuevo ingreso.
Las familias pidieron que las autoridades intervengan para evitar que estas prácticas continúen y que se garantice la seguridad de quienes ingresan a la institución.
52 estudiantes abandonaron la Normal de Teteles
El secretario de Educación Pública de Puebla, Manuel Viveros Narciso, informó que 52 estudiantes se han dado de baja de la Normal Rural Carmen Serdán debido a los malos tratos que recibieron en la institución.
De ese grupo, 25 eran alumnas de nuevo ingreso, quienes ya fueron reubicadas en otras escuelas normales y planteles de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN).
Con estas bajas, la matrícula actual de la institución quedó conformada por 389 estudiantes, provenientes tanto de Puebla como de entidades como Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Ciudad de México, Hidalgo, Morelos y Chiapas.
El funcionario explicó que la SEP estatal no puede intervenir directamente en la operación de la escuela debido a que forma parte de un sistema educativo federal.
SEP reconoce límites para intervenir ante las novatadas
Viveros Narciso señaló que la dependencia estatal mantiene seguimiento al conflicto y atiende los asuntos que corresponden a sus atribuciones.
El secretario argumentó que existen protocolos internos mediante los cuales las estudiantes justifican determinadas acciones y señaló que también invocan su derecho a la libre expresión, en el contexto de las movilizaciones y protestas que han protagonizado.
Ante las denuncias, el Gobierno estatal instaló una mesa de atención interinstitucional en el Palacio Municipal de Teteles de Ávila Castillo, con el objetivo de recibir quejas del alumnado y mediar en el conflicto.
Además, de acuerdo con el titular de la SEP, se han realizado 29 mesas de trabajo con representantes estudiantiles, en las que se han acordado y cumplido diversas mejoras para la institución.
Entre las acciones realizadas se encuentran la rehabilitación de espacios deportivos, la entrega de un autobús escolar, el equipamiento de la cocina y la distribución de paquetes escolares.
El caso mantiene bajo cuestionamiento las prácticas conocidas como “novatadas” dentro de la Normal Rural Carmen Serdán, mientras estudiantes y familiares demandan que se garantice la integridad de las jóvenes y se eviten nuevos episodios de maltrato dentro del internado.




