
La Iglesia Católica tiene un nuevo Papa; tras solo cuatro rondas de votación en el cónclave papal, los 133 cardenales reunidos en la Capilla Sixtina del Vaticano eligieron hoy al sucesor del Papa Francisco, quien falleció el pasado 21 de abril a la edad de 88 años después de 12 años de pontificado.
La fumata blanca, señal inequívoca de que se había alcanzado un acuerdo, comenzó a salir de la chimenea de la Capilla Sixtina poco después de las 6 p.m., hora local.
Este esperado anuncio puso fin a dos días de deliberaciones intensas por parte de los prelados para elegir al 267º Pontífice de la historia.
El nuevo líder de los mil 400 millones de fieles católicos en todo el mundo obtuvo el apoyo de al menos 89 cardenales, superando la mayoría de dos tercios necesaria para su elección.
La rapidez de la votación, con solo cuatro rondas, contrasta con la elección del Papa Francisco en 2013, que requirió cinco rondas, y se asemeja a la elección de Benedicto XVI en 2005.
La atención se centra ahora en la Plaza de San Pedro, donde una multitud expectante aguarda la aparición del cardenal protodiácono Dominique Mamberti.
Él será el encargado de anunciar el tradicional “Habemus Papam” desde el balcón, revelando al mundo el nombre del nuevo Sumo Pontífice y el nombre que ha elegido para su papado. En instantes, la Iglesia Católica conocerá a su nuevo guía espiritual.




