
MINEÁPOLIS. Dos niños de 8 y 10 años murieron y 17 personas más, incluidos 14 menores, resultaron heridas ayer en un ataque a una iglesia en Mineápolis. La responsable, identificada como Robin Westman, de 23 años, roció gas pimienta y abrió fuego durante una misa.
DETALLES DEL ATAQUE
El tiroteo ocurrió en la iglesia de una escuela primaria, pocos días después del inicio de clases. La agresora, que portaba un rifle, una escopeta y una pistola, disparó varias veces a través de las ventanas del recinto antes de quitarse la vida. El jefe de la policía de Mineápolis, Brian O’Hara, calificó el ataque como un “acto deliberado de violencia” contra “niños inocentes”. Según las investigaciones preliminares, Westman no tenía antecedentes penales y se cree que actuó sola. Tenía un vínculo previo con la institución, ya que su madre había trabajado ahí.
El director del FBI, Kash Patel, anunció que la agencia investiga el incidente como un “acto de terrorismo interno” y un “crimen de odio contra los católicos”.
The Minneapolis Catholic school shooter was Robin Westman.
He was a biological male who identified as a transgender “woman.”
Written on his guns and magazines were things like “kill Trump now,” “6 million was not enough” (referring to the Holocaust), “for the children,” “I’m… pic.twitter.com/KGEauspsTQ
— Leftism (@LeftismForU) August 27, 2025
REACCIONES Y CONDOLENCIAS
La noticia conmocionó a la comunidad y a líderes nacionales e internacionales. El presidente Donald Trump ordenó que las banderas ondearan a media asta. La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, se refirió a la agresora como un “monstruo trastornado” y mencionó que Westman habría dejado supuestos mensajes como: “¿Dónde está tu Dios?” y “Matar a Donald Trump”.
El papa León XIV expresó su “profunda tristeza” y ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas, especialmente a aquellas que “lloran la pérdida de un hijo”. En el lugar de los hechos, se celebró una vigilia en memoria de los afectados, a la que asistieron el gobernador de Minnesota y la senadora demócrata Amy Klobuchar.
Según el Archivo de la Violencia con Armas, este es el ataque número 61 con armas de fuego en una escuela en lo que va del año en Estados Unidos.




