
Puebla, México — El proyecto del auto eléctrico mexicano avanza con determinación. Su primer prototipo completamente funcional, bautizado como Olinia, se espera que esté listo para el 11 de junio de 2026, coincidiendo con la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol.
Un Proyecto con Sello Poblano y Visión Nacional
El diseño final del vehículo ya fue concluido y presentado a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, según anunció Rafael Garayoa Guajardo, coordinador nacional del proyecto, durante el evento Tech Capital Summit 2025.
El proyecto Olinia es una iniciativa estratégica de movilidad sustentable con una fuerte participación de Puebla a través de instituciones académicas como el Instituto Tecnológico de Puebla, la Universidad Tecnológica de Puebla y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.
- Colaboración: El esfuerzo es resultado de una alianza nacional que incluye a más de 100 especialistas de 33 instituciones distintas.
- Contenido Nacional: La plataforma tecnológica diseñada busca la producción de mini vehículos eléctricos con más del 70% de contenido nacional, fortaleciendo la soberanía tecnológica del país.
Solución de Movilidad Accesible y Desafíos
El auto Olinia está concebido como una solución de movilidad accesible para la población, con el objetivo inicial de reemplazar a los mototaxis que operan en varios municipios del estado. Garayoa Guajardo destacó que el proyecto busca ofrecer una alternativa viable, considerando que más del 70% de los mexicanos actualmente no pueden adquirir un vehículo nuevo.
A pesar del optimismo, el coordinador reconoció los desafíos que enfrenta el sector en México:
- Altos costos de producción.
- Limitada infraestructura de carga.
- Preocupación por la autonomía de las baterías.
La Meta: Armadora Mexicana de Vehículos Eléctricos
El equipo de Olinia se ha fijado como meta final la creación de la primera armadora mexicana especializada en autos eléctricos. Este paso no solo impulsaría la transición hacia la movilidad sustentable, sino que consolidaría a la industria nacional como un actor clave en el futuro del transporte.




