
Puebla, Pue. – Tras ocho años de ausencia, la legendaria Carrera Panamericana 2025 vuelve a rugir en Puebla, marcando su segunda etapa con una emocionante meta en el Zócalo de la capital este 10 de octubre.
El Gobierno del Estado de Puebla ha reiterado su firme compromiso de impulsar este tipo de eventos que combinan deporte, turismo y derrama económica, buscando generar prosperidad compartida y riqueza comunitaria.
CIERRE VIAL Y DETONACIÓN TURÍSTICA
Más de 70 vehículos clásicos y de competencia arribarán a la meta ubicada en el corazón de la ciudad.
Debido a la magnitud del evento, se ha programado un cierre vial en la Avenida Reforma, desde la 11 Sur hasta el Bulevar 5 de Mayo, por lo que se recomienda a la ciudadanía tomar precauciones.
El gobernador Alejandro Armenta destacó que esta competencia es una oportunidad clave para detonar las actividades comerciales y turísticas en las regiones por donde transita la ruta.
“Contamos con una infraestructura sólida en hotelería y restaurantes que nos permite recibir con calidad a visitantes y participantes”, afirmó el mandatario, subrayando la capacidad de servicio del estado.
EXPECTATIVAS DE DERRAMA ECONÓMICA
El entusiasmo por la llegada de la carrera se siente en el sector turístico. Dayana Hernández, guía turística del Turibus, apuntó que la Carrera Panamericana propiciará una fuerte derrama económica para sectores clave como hotelería, restaurantes y negocios locales.
Además, expresó su deseo de que tanto familiares como pilotos se tomen el tiempo de conocer la vasta riqueza cultural y arquitectónica de Puebla.
LA RUTA DE LA PANAMERICANA EN PUEBLA
Los competidores ingresarán al estado provenientes de Oaxaca con destino inicial a Tehuacán, donde realizarán una parada para convivir con la afición local. Posteriormente, continuarán su trayecto hacia la capital poblana.
El recorrido continuará el sábado 11 de octubre, abarcando la región de la Mixteca Poblana, con una escala intermedia en el Pueblo Mágico de San Pedro Cholula, antes de emprender su camino hacia la Ciudad de México.
La llegada de este icónico evento no solo celebra la historia del automovilismo, sino que también reafirma a Puebla como un destino predilecto para grandes espectáculos nacionales e internacionales.




