
La capital poblana vivió un 8 de marzo de 2026 marcado por una asistencia masiva y una diversidad de voces que, a pesar de la ausencia de grupos radicales como el Bloque Negro, lograron paralizar el Centro Histórico. Bajo las consignas de justicia y memoria, la jornada se dividió en dos grandes bloques que transformaron las calles en un espacio de denuncia contra el feminicidio, la desaparición y la violencia vicaria.
Desde las primeras horas de la tarde, la ciudad se convirtió en un lienzo de protesta donde miles de mujeres recordaron que en Puebla, la lucha por los derechos sigue siendo una urgencia diaria.
“Todas tenían nombre”: El grito por la memoria
El primer contingente partió a las 13:30 horas desde el Zócalo. Esta movilización tuvo un carácter profundamente solemne:
Identidad: Se pronunciaron los nombres de las víctimas para sacarlas de la frialdad de las estadísticas.
Diversidad: Participaron niñas, mujeres indígenas, personas con discapacidad y mujeres transgénero, demostrando la interseccionalidad del movimiento.
Simbolismo: Una mujer vestida de “La Muerte” capturó la atención con el mensaje: “Estoy cansada de llevármelas”, reflejando el agotamiento social ante la impunidad.
“Latido Común”: Del Gallito a la Fiscalía
La segunda movilización partió del Paseo Bravo (El Gallito) a las 14:00 horas, reuniendo a colectivas como REDefine y Morras Sororas.
La Ruta: Un recorrido de 5 kilómetros que unió a amigas, madres e hijas bajo el sol de marzo.
Ambiente: Entre cánticos de júbilo y consignas de indignación, las asistentes fueron apoyadas por puntos de hidratación voluntarios.
Actores y Contrastes de la Jornada
| Grupo / Perfil | Acción Destacada | Impacto / Reacción |
| Colectivas Civiles | Pronunciamiento de nombres y entrega de flores. | Fomento de la memoria colectiva. |
| Presencia Política | Participación de Morena, Nora Merino (PT) y Susana Riestra (PAN). | Tensión y críticas por la contradicción entre discursos y acciones pasadas. |
| Grupos de Iconoclasia | Intervención en paraderos de RUTA y pintas. | Visibilización de la rabia acumulada; protección colectiva contra grabaciones. |
El Cierre: Tensión frente a la Fiscalía (FGE)
El destino final de ambas marchas fue el edificio de la Fiscalía, símbolo de la exigencia de justicia. Al caer la tarde, el ambiente se transformó:
Intervención del Edificio: Las paredes se cubrieron con miles de fichas de búsqueda y exigencias de celeridad procesal.
Confrontación: Cerca de las 18:30 horas, la tensión escaló con el lanzamiento de objetos y el uso de gases entre manifestantes y policías que resguardaban el inmueble.
Quema de Carteles: En un acto de catarsis, las manifestantes quemaron los propios carteles que habían pegado, mientras el humo morado envolvía las jacarandas de la zona.
“¡Si son formas, esas sí son formas!”, coreaba el contingente mientras protegía a quienes realizaban intervenciones, validando la iconoclasia como una respuesta legítima ante la falta de justicia institucional.




