Puebla refuerza el control del gusano barrenador con inversión de $20 millones y 18 puntos de inspección especializados

El Gobierno de Puebla ha reforzado su estrategia de control del gusano barrenador con una inversión superior a 20 millones de pesos. Los recursos están destinados a acciones de vigilancia sanitaria, capacitación ganadera y la operación de puntos de inspección especializados, desarrollados en coordinación con autoridades federales.
La titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, destacó que la estrategia ha convertido a Puebla en un referente nacional en la prevención del parásito.
Vigilancia 24/7 en Fronteras Clave
Para asegurar la detección temprana de riesgos sanitarios, el estado ha intensificado la vigilancia en zonas limítrofes:
Puntos de Verificación: Actualmente operan 18 puntos de inspección distribuidos en zonas estratégicas, especialmente en los accesos que conectan con Oaxaca y Guerrero.
Personal Especializado: En estas bases trabajan médicos veterinarios certificados que realizan revisiones continuas.
Operación Ininterrumpida: Las instalaciones han sido adecuadas para operar las 24 horas del día durante todo el año, debido a la constante movilidad de ganado en la región.
Las brigadas de verificación cuentan con equipamiento especializado para diagnóstico y atención inmediata, manteniendo protocolos estrictos aun cuando no exista presencia activa del organismo.
Riesgo y Prevención en Ranchos
El gusano barrenador corresponde a la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, capaz de causar miasis al alimentarse de tejido vivo en animales de producción. Esta condición no solo afecta la salud animal, sino que también genera pérdidas económicas para pequeños y medianos ganaderos.
Para combatir este riesgo, los productores pecuarios también han recibido capacitación sobre buenas prácticas de manejo y control sanitario, con el objetivo de fortalecer la bioseguridad en ranchos y granjas.
Con estas acciones, Puebla reafirma su compromiso con la sanidad pecuaria y la sostenibilidad de la actividad ganadera, buscando impedir la reintroducción del parásito y preservar la competitividad del sector agropecuario.




