
Ciudad de México, 7 de noviembre de 2025 – El presidente de Francia, Emmanuel Macron, arribó este viernes a Palacio Nacional para sostener un encuentro privado con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en una visita oficial que busca un relanzamiento de las relaciones diplomáticas bilaterales.
La reunión, la primera de un jefe de Estado europeo con Sheinbaum desde que asumió la presidencia, se centra en una agenda de cooperación amplia, pero con un punto cultural álgido: la solicitud mexicana de restitución de códices históricos.
Los Temas Clave de la Agenda Bilateral
El encuentro entre ambos mandatarios y sus gabinetes se ha estructurado en torno a tres ejes principales:
- Restitución de Códices: El tema central para el gobierno mexicano es la devolución de dos manuscritos prehispánicos de incalculable valor histórico: el Códice Azcatitlán y el Códice Borbónico, actualmente resguardados en instituciones francesas. La presidenta Sheinbaum ha enfatizado que su “interés mayor es la repatriación de estos códices”.
- Cooperación Económica y Comercial: Se busca fortalecer los lazos de inversión y comercio. Macron y Sheinbaum encabezarán un encuentro con empresarios franceses y mexicanos para impulsar la inversión en sectores estratégicos como energía limpia, innovación tecnológica y turismo. Además, se aborda el futuro del acuerdo comercial de México con la Unión Europea (UE).
- Ciencia y Cultura: La agenda incluye la colaboración en temas de ciencia, cultura e innovación, destacando la participación de la Secretaria de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, y la mención de la trayectoria de la embajadora mexicana en Francia, Blanca Jiménez.
Protestas Afuera de Palacio: La Sombra de la Disidencia
A pesar del fuerte dispositivo de seguridad en el Centro Histórico, la llegada del presidente francés a Palacio Nacional estuvo marcada por un grupo de detractores de la presidenta Sheinbaum que se congregaron en las inmediaciones del Zócalo capitalino.
Durante el recibimiento protocolario, se escucharon gritos aislados como “Fuera dictadura“, de acuerdo con reportes periodísticos. Las protestas, aunque no masivas, ponen en evidencia la polarización política interna, aprovechando la presencia de un líder internacional para expresar su inconformidad directamente frente a la sede del Ejecutivo federal.




