
PUEBLA, PUEBLA – El Mercado Morelos, uno de los puntos comerciales más importantes de la capital poblana, se encuentra actualmente bajo una violenta pugna territorial. El titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Francisco Sánchez González, reveló que grupos de la delincuencia organizada de alcance nacional y células locales se disputan el control de las actividades ilícitas en el recinto.
Los grupos en conflicto
De acuerdo con las declaraciones del funcionario, la inestabilidad en el mercado responde a una confrontación directa entre:
La Familia Michoacana: Grupo con presencia nacional que busca expandir su influencia en la capital.
Los Toscano: Célula delictiva con arraigo local.
Líder criminal foráneo: Un objetivo prioritario ya identificado por las autoridades que encabeza una facción externa.
Esta disputa se centra principalmente en el cobro de piso, extorsión a comerciantes y el narcomenudeo, factores que han detonado hechos violentos tanto en el interior como en las inmediaciones del mercado en fechas recientes.
Estrategia de “limpia” e intervenciones
Sánchez González detalló que la SSP ha puesto en marcha una estrategia de intervención profunda. El secretario describió estas acciones como una “limpia” al interior del centro de abasto, la cual ya ha dado como resultado diversas detenciones clave.
El objetivo principal es debilitar las estructuras financieras y operativas de estos grupos para recuperar la tranquilidad de los locatarios y clientes, aunque reconoció que la tensión persiste debido a la resistencia de los grupos por ceder el control territorial.
Focos rojos: Colonia 10 de Mayo y juntas auxiliares
La dinámica de violencia y control delictivo no se limita al Mercado Morelos. La Secretaría de Seguridad Pública ha identificado otros puntos críticos en el municipio que operan bajo lógicas similares:
Colonia 10 de Mayo: Catalogada actualmente como un “foco rojo” prioritario debido a la alta incidencia de delitos vinculados a grupos criminales.
Juntas Auxiliares: Diversas demarcaciones de la periferia presentan problemas persistentes de narcomenudeo y extorsión que ya están bajo vigilancia especial.
El secretario subrayó que la inteligencia policial continúa trabajando para desarticular estas células y evitar que la violencia se desplace a otros sectores de la zona metropolitana de Puebla.




