
En un avance científico sin precedentes, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han desarrollado vacunas terapéuticas capaces de combatir el cáncer de mama, incluso en sus variantes más agresivas.
Este desarrollo, basado en un concepto innovador llamado Bibliotecas de Epítopos Variables (BEVs), promete ser una alternativa de bajo costo y alta eficacia frente a los tratamientos convencionales.
Las células cancerosas son difíciles de erradicar porque mutan constantemente (cambian su genoma y apariencia). Las vacunas tradicionales son estáticas, pero las BEVs (o VELs, en inglés) ofrecen una solución dinámica:
Versiones mutadas: La vacuna utiliza miles de variantes de un antígeno relacionado al cáncer.
Activación total: Esto permite “entrenar” al sistema inmune para reconocer y atacar al tumor sin importar cuánto intente esconderse o mutar.
Efectividad: Mientras la inmunoterapia convencional tiene una efectividad promedio del 20%, este desarrollo ha mostrado resultados notablemente superiores en modelos animales.
Memoria Inmunológica: El “escudo” permanente
Uno de los descubrimientos más impactantes es que los sujetos de prueba adquirieron una memoria inmunológica.
En laboratorio, se comprobó que el cuerpo impide que la enfermedad regrese, incluso si se intentan implantar células cancerosas por segunda vez.
Las defensas quedan preparadas para atacar el cáncer si este intenta reaparecer años después.
3. Un tratamiento para 220 tipos de cáncer
Aunque el estudio se centró en el cáncer de mama triple negativo (el más agresivo y común en mexicanas de 30 a 50 años), los científicos aseguran que la plataforma es flexible:
Versatilidad: Puede adaptarse a cualquiera de los 220 tipos de cáncer existentes.
Pruebas en curso: Ya se tienen resultados efectivos en melanoma y se trabaja en un modelo para leucemia.
Accesibilidad: El costo sería considerablemente menor a los $50,000 pesos que llega a costar una sola inyección de inmunoterapia actual.
Contexto del Cáncer de Mama en México
Principal causa de muerte: Es la neoplasia más letal en mujeres mexicanas.
Mortalidad: Se proyecta una tasa de 9.9 decesos por cada 100 mil habitantes.
Impacto: Tan solo en 2022, el INEGI registró 7,888 fallecimientos por esta causa.
¿Cómo funciona la vacuna?
Identificación: Se seleccionan proteínas de las células cancerosas (como la survivina).
Mutagenización: Se modifican las secuencias de estas proteínas para que sean más “visibles” al sistema inmune.
Ataque dirigido: La vacuna induce la respuesta de los linfocitos T CD8, células especializadas en destruir tumores.
Administración: Se plantea como una inyección terapéutica única, fácil de adaptar a las plataformas clínicas actuales.
“Estamos aplicando un nuevo concepto que es un acercamiento alternativo a los métodos tradicionales. Teniendo estos resultados sin precedentes, estamos listos para el siguiente paso: ensayos clínicos en humanos.” — Karen Manucharyan, Investigador del IIB.




