
El huracán Erin se intensificó durante la madrugada del lunes 18 de agosto de 2025 hasta alcanzar la categoría 4, registrando vientos máximos sostenidos de 209 km/h, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
Este fortalecimiento, impulsado por un fenómeno inusual de “paredes de ojo concéntricas”, sitúa a Erin como una amenaza de alta energía que podría afectar la trayectoria de las Bermudas y la costa este de Estados Unidos.
El NHC informó que el ciclón ha crecido significativamente, con el ojo aumentando a 55 kilómetros de diámetro y los vientos de tormenta tropical extendiéndose a 370 kilómetros desde el centro.
Los vientos huracanados alcanzan una distancia de 130 kilómetros.
El sistema, que mantiene una intensidad de 115 nudos (213 km/h), se desplaza actualmente hacia el oeste-noroeste a 20 km/h.
Los pronósticos indican que podría fortalecerse aún más debido a las condiciones atmosféricas favorables, aunque se espera un debilitamiento gradual a partir del martes. A pesar de ello, Erin se mantendrá como un sistema de alta energía durante gran parte de la semana.
IMPACTO EN PUERTO RICO Y AJUSTES EN LA TRAYECTORIA
Las bandas exteriores del huracán provocaron lluvias intensas y vientos con fuerza de tormenta tropical en Puerto Rico y las Islas Vírgenes durante el domingo.
La empresa eléctrica Luma Energy reportó que más de 147,000 usuarios se quedaron sin servicio eléctrico. Además, se cancelaron más de 20 vuelos.
Tras el descenso de la velocidad del viento, la Guardia Costera de Estados Unidos autorizó la reapertura de todos los puertos en la región.
Según el último aviso del NHC, las autoridades estadounidenses han ajustado ligeramente la trayectoria prevista de Erin, acercándola a los modelos de consenso de predicción.
Se espera que el huracán gire hacia el norte y después hacia el noreste, moviéndose sobre el Atlántico a partir de mediados de semana.




