Historia de amor al futbol

FIFA presume su apoyo al futbol femenino y del crecimiento de los mundiales, a tal grado que todavía no define si el mundial de 2031 se jugará con las 32 selecciones de Australia y Nueva Zelanda 2023 y de Brasil 2027, o crecerá a los 48 equipos y algunos sugieren que sea de 64 a partir de la loca idea sudamericana para el mundial varonil de 2030.
Ese mundial de 2031 tendrá como sede Estados Unidos, México y posiblemente un tercer país de CONCACAF que quiera sumarse, pero tras la asamblea de dueños de la Liga MX trascendió que nuestro país tendrá el mismo número de partidos de los que se celebren en la Unión Americana a diferencia de lo que ocurrirá dentro de un año en el mundial varonil de 2026; a partir de esta información algunos medios manejaron la versión de que sería el primero en tierras mexicanas olvidando que en 1971 hubo uno donde la selección femenil llegó a la final, sólo que no estaban avalados por FIFA que no reconoció el derecho de las mujeres para jugar balompié hasta bien entrado el siglo XX y no organizó copas del mundo para las damas hasta China 91.
Desde que FIFA organiza mundiales femeninos y también la participación en Juegos Olímpicos, México ha participado en tres mundiales: Estados Unidos 99, Alemania 2011 y Canadá 2015 y unos olímpicos, Atenas 2004. Nunca ha ganado un partido mundialista con saldo de tres empates y seis derrotas con seis goles a favor y treinta goles en contra.
En Estados Unidos 99 cayó 7-1 ante Brasil, juego en el que Maribel Domínguez marcó el primer gol mexicano en este tipo de competencias, luego perdió 6-0 frente a Alemania y 2-0 con Italia.
En Alemania 2011 igualó a uno con Inglaterra con un golazo de Mónica Ocampo en lo que significó el primer punto en mundiales femeniles, fue goleado por Japón 4-0 y cerró con un empate a dos frente a Nueva Zelanda con los tantos de Stephanie Mayor y Maribel Domínguez.
En tierras canadienses igualó a uno con Colombia con el tanto de Verónica Pérez, cayó 2-1 ante Inglaterra con el gol de Fabiola Ibarra y fue goleado por Francia al son de 5-0.
En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, México empató a uno con China con tanto de Maribel Domínguez y perdió 2-0 con Alemania con los tantos de Wimbersky y Prinz; de tal manera, la escuadra tricolor no sabe lo que es ganar en las grandes competencias, pero además ya arrastra una larga ausencia desde Canadá 2015 en el caso de los mundiales y desde 2004 en el caso de los Juegos Olímpicos y para regresarlas a los grandes escenarios internacionales se ha confiado en el español Pedro López Ramos quien está al frente en 2022 y desde su llegada ha insistido en la necesidad de crear un estilo propio para la selección, con un futbol dinámico, ofensivo, sin perder el orden defensivo que atraiga a los aficionados.
FIFA celebrados en los setenta en Italia y México, donde la selección tricolor tuvo resultados destacados; es una historia que revela los esfuerzos de las jugadoras por demostrar su talento, la cerrazón de los organismos deportivos de la época, la importancia de la difusión en medios de comunicación, pero sobre todo una verdad que puede resultar incómoda para algunos: El futbol femenil sí interesa y desde aquellas ya generaba respuestas masivas en el público.
A partir del movimiento estudiantil de 1968, de la aparición de Enriqueta Basilio encendiendo el pebetero en la inauguración de los Juegos olímpicos de México 68, de las primeras medallas conquistadas por mujeres mexicanas a partir de Pilar Roldán en la esgrima y María Teresa Ramírez en la natación, las atletas del país tomaron mayor importancia.
En el futbol se habían producido esfuerzos desde 1950, en Guadalajara surgieron los equipos “Nacional” y “Mayitas” en 1959 incluso con la participación de Clara Alicia Sepúlveda, hermana del “Tigre” Sepúlveda, figura de las Chivas Rayadas del Guadalajara; Armida y Estela Castellón organizaron una liga y facilitaron que equipos ticos realizaran una gira por la zona; en la capital de la República aficionadas del América crearon los equipos “Azul” y “Crema” en 1969 y la liga América que recibió diecisiete equipos, los partidos se jugaban en dos tiempos de treinta minutos cada uno, esa liga tuvo el apoyo del gobierno de la ciudad, pero no el de la Federación Mexicana de Futbol, para 1970 ya existían veintiocho equipos y se abrieron otros espacios como la Liga Iztaccíhuatl.
Una empresa de vinos y licores italiana, “Martini & Rossi” junto con la Federación internacional de futbol femenil decidió lanzar un mundial femenil por invitación toda vez que en Italia se había creado una federación femenil y había varios clubes.
Se jugó del 7 al 15 de julio en Italia con la participación de Austria, Checoslovaquia, México, Suiza, Alemania Federal, Dinamarca, Inglaterra y las anfitrionas, la final reunió a cincuenta mil espectadores.
México viajó sin apoyos federativos, Enrique Borja, figura del futbol mexicano pagó parte del equipo de entrenamiento, el doctor Arturo Heredia se ofreció para ser el médico, el regente del Distrito Federal, Alfonso Corona del Rosal ofreció los uniformes y la ropa de viaje; en la cancha, el equipo mexicano goleó 9-0 a Austria y alcanzó las semifinales donde cayó 2-1 ante las italianas y su figura Elena Schiavo, en el duelo por el tercer y cuarto lugar, las tricolores se impusieron 3-2 a Inglaterra para quedarse más tiempo en Europa para enfrentar al Torino, a su regreso hubo una recepción masiva y Corona del Rosal entregó un campo de entrenamiento pero la Federación siguió negando su apoyo y Joaquín Soria Terrazas declaró que el futbol no era para mujeres ya que podía generar problemas físicos.
El mundial de 1971 aprovechó la infraestructura del mundial y los Juegos Olímpicos, hubo muchos patrocinadores, se jugó en el Azteca y en el Jalisco que quedaban fuera de la jurisdicción de la Federación, participaron seis equipos: México, Inglaterra, Dinamarca, Argentina, Italia y Francia. “El Heraldo de México” ofreció una cobertura tipo mundial masculino.
La selección mexicana clasificó a semifinales y tomó revancha de Italia al vencerla 2-1 para llegar a la final en la que se enfrentó a Dinamarca, las jugadoras fueron traicionadas por los directivos en el tema del pago de incentivos y Sussanne Augustessen, de quince años, marcó un hat trick en la final para darle el bicampeonato a las danesas.
Antes de los mundiales avalados por FIFA hubo una historia, una en la que México fue protagonista internacional, una historia que demuestra que nunca se ha tratado de la falta de talento para el futbol de las mujeres, sino de la cerrazón de los organismos deportivos, una historia que demuestra el amor que muchas mujeres le tienen al futbol porque sólo amándolo mucho se soporta tantas arbitrariedades y se lucha para conseguir espacios como los que hoy se han abierto, en un proceso que todavía no acaba.
*Con información de Antonio Abascal




