
PUEBLA, MÉXICO – La sombra de la negligencia médica y la operación de consultorios clandestinos cobró una nueva vida en la zona metropolitana. Autoridades ministeriales de Puebla colocaron sellos de suspensión total de actividades en las instalaciones de la Clínica Detox, ubicada sobre la Calzada Zavaleta, tras confirmarse el hallazgo sin vida de Blanca Adriana Vázquez, quien desapareció el pasado lunes 18 de mayo tras ingresar al establecimiento para someterse a un procedimiento estético de reducción de grasa.
El cuerpo de la víctima fue localizado tres días después, este jueves, al interior de una zanja en las inmediaciones de un río en el estado de Tlaxcala. La tragedia ha desatado una ola de indignación social y severas críticas contra la laxitud en la fiscalización de permisos sanitarios y la proliferación de la medicina estética fraudulenta en la entidad.
El ‘Modus Operandi’: De una consulta informativa a una cirugía fatal
De acuerdo con las declaraciones de su esposo, Florencio Ramos, la víctima acudió al consultorio de la Calzada Zavaleta —una de las arterias comerciales más exclusivas al poniente de Puebla— únicamente con la intención de solicitar informes sobre un tratamiento láser no invasivo. Sin embargo, el personal de la clínica la convenció de someterse a la intervención quirúrgica en ese mismo momento.
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| Detalles del Catálogo de “Clínica Detox” | Costo del Servicio Estrella | Las Prácticas Ofrecidas en Redes |
| • Liposucción Express con Micro Aire: Extraction de hasta 1.5 litros de grasa al instante mediante el uso de una aguja de medio metro con vibración. | • $10,000 MXN
(Aproximadamente 500 dólares). | • Aplicación de Botox y ácido hialurónico.
• Endolifting facial con tecnología láser.
• “Chips sexuales” (implantes hormonales).
• Estrechamiento vaginal y terapias con “ADN de salmón”. |
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Cámaras captaron el momento en que sacaron el cuerpo en un Mini Cooper
El caso dio un giro criminal tras revelarse las grabaciones de las cámaras de seguridad del edificio donde operaba la estética. El esposo de Blanca Adriana relató que el personal le pidió salir del inmueble para comprar una faja compresiva y gasas; cuando regresó a las 19:00 horas, el local estaba cerrado y nadie respondía las llamadas.
Los videos de vigilancia muestran que a las 18:19 horas, tres personas sacaron un bulto del consultorio y lo subieron a la cajuela de un automóvil Mini Cooper de color rojo, propiedad de la supuesta doctora Diana Palafox. Investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) señalan que los sospechosos —Palafox, su hijo Carlos Quezada y un tercer cómplice— realizaron un cambio de vehículo durante la ruta de escape para abandonar el cadáver al otro lado del volcán La Malinche, a 85 kilómetros de la escena del crimen.
Sin cédula profesional y operando bajo engaños
Tras ejecutar una orden de cateo en el inmueble, el Ministerio Público poblano confirmó que la principal señalada, Diana Palafox, no cuenta con cédula profesional registrada ante ninguna autoridad federal para ejercer la medicina ni realizar procedimientos quirúrgicos. Adicionalmente, las autoridades indagan si el establecimiento operaba ilegalmente bajo un contrato de arrendamiento estrictamente de uso habitacional y no comercial.
Ante los medios de comunicación, el secretario de Gobernación de Puebla, Samuel Aguilar Pala, aseguró que el gobierno estatal redoblará las inspecciones a clínicas clandestinas o no regularizadas:
“Falta promover comunicación y advertir de las sanciones que pueden suscitarse con estas situaciones”, admitió el funcionario, sin detallar si existen más carpetas de investigación o sedes alternas de la misma empresa.
El fantasma de los falsos especialistas en Puebla
Este lamentable suceso vuelve a encender las alarmas en Puebla, reviviendo el descontento social generado a finales de 2024 con el caso de la abogada Marilyn Cote, quien operaba como falsa psiquiatra en las Torres Médicas de Angelópolis recetando medicamentos controlados con documentos apócrifos. Actualmente, tanto Diana Palafox como su hijo Carlos Quezada se encuentran prófugos de la justicia, mientras las fiscalías de Puebla y Tlaxcala coordinan esfuerzos para lograr su captura por el delito de feminicidio.




