Grupo de Copenhague emitió siete alertas por apuestas en el Mundial; FIFA descartó amaños de partidos
La organización internacional que vigila la integridad deportiva detectó movimientos inusuales en algunos mercados de apuestas durante la Copa del Mundo

El Grupo de Copenhague, una red internacional especializada en combatir la manipulación de competencias deportivas, emitió siete “alertas amarillas” por posibles irregularidades en los mercados de apuestas durante el Mundial 2026, aunque la FIFA afirmó que no existen pruebas de amaño de partidos.
De acuerdo con información publicada por The Athletic, el organismo realizó un monitoreo de los 104 encuentros del torneo y mantuvo vigilancia reforzada sobre 15 partidos considerados de mayor riesgo para la integridad deportiva.
Durante la Copa del Mundo, el volumen de apuestas alcanzó aproximadamente 240 mil millones de dólares, una cifra cercana al doble de lo registrado en Qatar 2022, según el reporte consultado por el medio estadounidense.
La supervisión se realizó en coordinación con el Grupo de Trabajo sobre Integridad de la FIFA, instancia en la que participan tanto el Grupo de Copenhague como el Consejo de Europa.
Casos bajo revisión durante la Copa del Mundo
Entre los episodios que generaron alertas se encuentra la expulsión del futbolista sudafricano Themba Zwane durante el partido contra México, además de movimientos considerados inusuales en algunos mercados de predicción.
También fue analizado un mercado de apuestas relacionado con el empate entre España y Cabo Verde en la plataforma Polymarket, así como una operación vinculada con la disponibilidad del delantero estadounidense Folarin Balogun después de recibir una tarjeta roja en los dieciseisavos de final.
Este último caso tomó mayor relevancia luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitara al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, revisar la situación.
Según The Athletic, el Grupo de Copenhague pidió a la FIFA una explicación formal sobre el caso Balogun debido a que no se habilitaron mercados similares relacionados con otros jugadores expulsados durante el torneo.
Alertas amarillas no significan partidos arreglados
El Grupo de Copenhague aclaró que una alerta amarilla no representa una confirmación de manipulación deportiva, sino una señal que requiere una revisión más detallada.
Estas advertencias pueden surgir por factores como:
- Cambios inesperados en las cuotas de apuestas.
- Movimientos atípicos en la liquidez de los mercados.
- Información obtenida mediante inteligencia especializada.
- Rumores detectados en redes sociales.
Christian Kalb, especialista en regulación de apuestas e integrante previo de trabajos relacionados con el Grupo de Copenhague, explicó que algunos movimientos inusuales pueden tener diferentes explicaciones y no necesariamente están relacionados con una conducta ilícita.
“Los avisos pueden explicarse por comportamientos atípicos, como cambios en las probabilidades o liquidez de cobertura; existen muchas explicaciones que no son manipulaciones”, señaló.
FIFA asegura que no encontró pruebas de manipulación
Pese a las alertas emitidas, el Grupo de Trabajo sobre Integridad de la FIFA informó que no identificó actividad de apuestas sospechosa ni indicios de manipulación de partidos durante el Mundial 2026.
El organismo rector del futbol mundial sostuvo que el análisis realizado durante la competencia no arrojó evidencia suficiente para determinar que algún encuentro hubiera sido alterado con fines de apuestas.
El Grupo de Copenhague también destacó que los mercados de predicción representan un nuevo desafío para las autoridades deportivas debido a que permiten apostar sobre múltiples eventos específicos, en algunos casos de manera anónima y con mecanismos difíciles de rastrear.
Apuestas deportivas, un reto creciente para el futbol internacional
El incremento del volumen económico alrededor de las apuestas deportivas ha convertido la vigilancia de la integridad en una prioridad para organismos internacionales.
La Copa del Mundo 2026 representó un reto adicional debido al número récord de partidos, la participación de más selecciones y la expansión de plataformas digitales de predicción.
Aunque las alertas generaron revisiones adicionales, hasta ahora las autoridades deportivas mantienen que el torneo concluyó sin pruebas de encuentros manipulados.




