Feminicida serial de Iztacalco llamó a familiares de sus víctimas desde prisión

Miguel Cortés, el feminicida serial de Iztacalco recluido en el Reclusorio Oriente, realizó llamadas telefónicas a víctimas sobrevivientes y familiares de mujeres asesinadas para “confesar” detalles de sus crímenes, generando indignación y preocupación entre los afectados.
Aún se desconoce cómo Miguel Cortés obtuvo la información personal de sus víctimas, ya que no tenía acceso directo a estos datos.
Ante esta situación, autoridades y abogados de las personas involucradas han iniciado una investigación para esclarecer los hechos.
Erendali Trujillo Estrada, asesora jurídica de María José, la joven de 17 años asesinada por Miguel Cortés, acusó directamente a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) de la posible filtración de datos personales.
“No sabemos cómo pudo conseguir los números de las víctimas porque él no tenía acceso a ello. Ni tampoco se lo proporcionó su abogado de oficio, esta filtración solo pudo venir de parte de la misma fiscalía o de la unidad de gestión del caso. Vamos a exigir que se investigue”, declaró Erendali Trujillo Estrada en una entrevista.
Tras la reciente muerte de Miguel Cortés, la abogada de María José reveló haberse puesto en contacto con los representantes legales de otras víctimas, quienes confirmaron que sus familias también recibieron llamadas del feminicida.
En estas llamadas, Miguel Cortés les relató con detalles los crímenes que había cometido contra las mujeres asesinadas.
Según la versión oficial de las autoridades penitenciarias, Miguel Cortés solo tenía acceso a la caseta telefónica del reclusorio.
Sin embargo, fuentes no oficiales sugieren que podría haber contado con un teléfono móvil dentro de la prisión.
“Básicamente habló para burlarse. Para decirle que él no se arrepentía de nada y que ya sabía que venía el primer aniversario luctuosa de María José. Fernanda (hermana de María José) le colgó y quedó muy alterada. Un día después nosotros buscamos al reclusorio para saber qué había pasado y cómo fue esto posible. Solicitamos a la Fiscalía que mandara medidas de protección urgentes, cosa que no hicieron. Tendrían que haberle notificado al director (del penal) lo que sucedía”, lamentó la abogada.
Finalmente, Trujillo Estrada insistió en que se llevará a cabo una investigación exhaustiva para determinar cómo se realizaron las llamadas y cómo se obtuvieron los datos personales de las víctimas y sus familiares, reiterando que la filtración solo pudo provenir de la Fiscalía de Justicia o de la Unidad de Gestión Judicial a cargo del caso.
Este hecho ha generado una profunda preocupación sobre la seguridad de la información de las víctimas y la posible negligencia de las autoridades.




