Egresada de IBERO Puebla descubre el impacto del canto coral en la inteligencia emocional infantil y gana premio latinoamericano
Fátima Roldán Hernández obtuvo el primer lugar del I Concurso Latinoamericano de Trabajos de Fin de Grado y Fin de Máster sobre Psicología de la Música de la AEPMIM 2026

El canto coral puede ir mucho más allá de la formación musical. También puede convertirse en un espacio para fortalecer vínculos, desarrollar habilidades emocionales y favorecer el bienestar de niñas, niños y adolescentes.
Así lo plantea la investigación de Fátima Roldán Hernández, egresada de la Maestría en Desarrollo Humano de IBERO Puebla, quien obtuvo el primer lugar en el I Concurso Latinoamericano de Trabajos de Fin de Grado y Trabajos de Fin de Máster sobre Psicología de la Música e Interpretación Musical de la AEPMIM 2026.
Su trabajo, titulado “Estudio de caso: El coro infantil como dinamizador del desarrollo humano desde el enfoque centrado en la persona”, fue seleccionado entre 17 investigaciones provenientes de universidades y conservatorios de música de habla española.
Investigación de IBERO Puebla destaca impacto del canto coral
El jurado, integrado por especialistas de España y Brasil, reconoció la solidez de la investigación de Roldán Hernández, así como su rigor metodológico y la relación entre los objetivos planteados, el diseño de investigación y el análisis de los resultados.
En su categoría, la egresada de IBERO Puebla fue la única representante mexicana que obtuvo un reconocimiento.
Desde la perspectiva del Desarrollo Humano, la investigación propone entender el coro infantil no únicamente como un espacio dedicado a producir música, sino como un sistema humano, pedagógico, musical y social.
En este sistema participan las niñas y niños, las directoras, las familias, cuidadores y el entorno organizacional y social que rodea al grupo.
De esta manera, el canto coral puede convertirse en un catalizador para establecer vínculos y trabajar aspectos emocionales, sociales y personales.
Cantar en coro puede fortalecer la inteligencia emocional
Uno de los principales hallazgos de la investigación señala que la práctica del canto coral moviliza más dimensiones de la inteligencia emocional en niñas, niños y adolescentes que las experiencias de quienes no participan en un coro.
Por ello, el estudio plantea que esta actividad puede ser una herramienta pertinente para promover el desarrollo humano y el bienestar socioemocional durante la infancia y adolescencia.
La investigación cobra especial relevancia en un contexto posterior a la pandemia, periodo en el que las dimensiones sociales y emocionales de niñas, niños y adolescentes enfrentaron importantes afectaciones.
Desde esta perspectiva, el coro puede funcionar como un espacio de convivencia y expresión que complementa la formación musical con el desarrollo personal.
Directoras de coro también son parte fundamental del proceso
La investigación de Fátima Roldán también pone atención en quienes están al frente de los grupos corales.
La propuesta parte de reconocer que las directoras corales son personas antes que músicos, por lo que sus competencias emocionales y su manera de relacionarse con los integrantes pueden influir en todo el sistema coral.
Por ello, el estudio plantea la importancia de fortalecer sus herramientas emocionales y de liderazgo para generar mejores dinámicas dentro de los coros infantiles.
Fátima Roldán agradece formación recibida en IBERO Puebla
Para la egresada, el reconocimiento internacional también representa el resultado del acompañamiento que recibió durante su formación en IBERO Puebla.
Roldán Hernández destacó además el financiamiento otorgado por la universidad y las facilidades proporcionadas por la Coordinación de Coros y Orquestas Esperanza Azteca, elementos que contribuyeron al desarrollo de su investigación.
“Mi agradecimiento es enorme”, compartió la egresada, quien actualmente participa también en el concurso de mejor tesis de maestría del III Congreso Internacional de Psicología del Trabajo, Salud Organizacional y las Organizaciones de la UNAM 2026.
El reconocimiento coloca así una investigación realizada desde Puebla en el panorama latinoamericano de la psicología de la música y abre una discusión sobre el potencial del canto coral como herramienta para el desarrollo integral de las infancias.




