Dotan de armamento de alto calibre al Ejército Mexicano

La base del Ejército Mexicano en la región militar 5, con sede en Zapopan, recibió recientemente un importante envío de armamento desde la base número 1 en Santa Lucía, Estado de México.
Este refuerzo incluye fusiles Barrett M82 calibre .50 antiblindajes y ametralladoras FN Mag, las cuales tienen una capacidad de disparo de entre mil y mil 200 municiones por minuto.
El mismo procedimiento se llevó a cabo en la región militar 12, ubicada en Irapuato, como parte de una estrategia destinada a fortalecer la presencia y capacidad de respuesta del Ejército Mexicano en los estados de Jalisco, Guanajuato, Zacatecas y Michoacán, entre otros, dentro de la región Occidente-Bajío del país.
El armamento enviado incluye 96 fusiles Barrett M82, conocidos por su precisión y alcance telescópico de hasta mil 800 metros, junto con la potencia del calibre .50, capaz de derribar aeronaves y penetrar la mayoría de los blindajes.
Aunque no se especificó la cantidad exacta, también se enviaron ametralladoras FN Mag calibre 7.62 mm, un modelo ampliamente utilizado en ejércitos de varios países.
Estas ametralladoras, refrigeradas por aire y accionadas por los gases del disparo, son capaces de disparar a altas velocidades mediante cartuchos alimentados por cinta.
El envío también incluye los cartuchos y pertrechos necesarios para el uso del armamento, aunque nuevamente se evitó proporcionar detalles sobre las cantidades enviadas.
Este refuerzo militar se da una semana después de que, el 20 de marzo, las autoridades localizaran una casa de seguridad en Villa Hidalgo, Jalisco, donde fueron encontrados 24 fusiles de asalto, 2 fusiles Barrett, 6 mil 451 cargadores de diferentes calibres, 543 cargadores, cuatro chalecos balísticos, una fornitura y un vehículo.
Además, el 14 de marzo, se realizó otro aseguramiento en Villa Hidalgo, donde se incautaron armas y vehículos con blindaje artesanal, después de recibir una denuncia anónima.
Estos aseguramientos son parte de una serie de intervenciones de las autoridades federales y estatales en distintas regiones del estado, especialmente en las cercanías de los límites de Jalisco con Michoacán, Colima y Zacatecas, donde se ha evidenciado el uso de armamento de alto calibre por parte de grupos delincuenciales.
La creciente presencia de armas de gran poder en estas regiones refuerza la necesidad de una respuesta más robusta por parte del Ejército, para hacer frente a los desafíos que presentan los grupos criminales en la región.




