
WASHINGTON D.C. — Estados Unidos ha ordenado el despliegue de fuerzas aéreas y navales en el sur del mar Caribe, en una operación a gran escala para combatir a los cárteles de la droga latinoamericanos.
La decisión, confirmada por dos fuentes con conocimiento directo del asunto, forma parte de la estrategia del presidente Donald Trump para utilizar el poder militar contra las organizaciones narcoterroristas.
Las fuentes, que prefirieron mantener el anonimato, detallaron que la orden proviene del Departamento de Defensa. Este despliegue busca abordar las amenazas directas a la seguridad nacional de EE. UU. provenientes de grupos criminales designados como organizaciones terroristas globales.
LA LUCHA DE TRUMP CONTRA LOS CÁRTELES
La lucha contra los cárteles de la droga ha sido un pilar central en la administración de Trump.
Esta iniciativa se enmarca en un esfuerzo más amplio para frenar la migración y fortalecer la seguridad en la frontera sur de Estados Unidos.
En meses recientes, Washington ya había movilizado al menos dos buques de guerra para asistir en las operaciones de seguridad fronteriza y en la interdicción del tráfico de drogas.
El nuevo despliegue en el Caribe representa una escalada significativa en estos esfuerzos.
En febrero pasado, el gobierno de Trump designó formalmente al Cártel de Sinaloa y a otras bandas de narcotraficantes, junto al grupo criminal venezolano Tren de Aragua, como organizaciones terroristas globales. Esta clasificación permite al gobierno de EE. UU. utilizar herramientas más amplias y agresivas, incluyendo el despliegue militar, para atacar sus redes y operaciones.
La noticia del despliegue se da a conocer en un momento de creciente preocupación por la amenaza que estas organizaciones representan no solo para la seguridad interna de EE. UU., sino también para la estabilidad de la región.




