
Mundo — En una escalada militar sin precedentes en el siglo XXI, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado la captura y extracción de Nicolás Maduro y su esposa tras un “ataque a gran escala” contra Venezuela. La noticia ha provocado una ola de condenas y llamados a la desescalada por parte de los principales líderes mundiales, quienes advierten sobre una grave violación al derecho internacional.
El Anuncio de Donald Trump
A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense confirmó la operación militar, describiéndola como un golpe directo contra el liderazgo venezolano. Según Trump, Maduro fue capturado y sacado del país sudamericano bajo custodia estadounidense, marcando el fin de su administración por la vía de la fuerza.
Reacciones en América Latina: Condena unánime a la intervención
Los líderes de la región, a pesar de sus diferencias ideológicas previas, coincidieron en el rechazo a la acción militar como método de resolución de conflictos.
Chile (Gabriel Boric): Condenó las acciones militares y reafirmó la adhesión de Chile a la no intervención y la integridad territorial. “Chile reafirma su adhesión a principios básicos como la proscripción del uso de la fuerza”, señaló.
Brasil (Lula Da Silva): Calificó el acto como una “afrenta a la soberanía”. Advirtió que este es un precedente peligroso donde la “ley del más fuerte” prevalece sobre el multilateralismo.
Colombia (Gustavo Petro): Rechazó la agresión a la soberanía latinoamericana y anunció que buscará convocar de manera inmediata al Consejo de Seguridad de la ONU.
Europa: Entre la legitimidad de Maduro y el Derecho Internacional
La Unión Europea y sus estados miembros han adoptado una postura crítica: cuestionan la legitimidad de Maduro tras las elecciones de 2024, pero condenan categóricamente el uso de bombardeos y el secuestro del mandatario.
Unión Europea: Ursula von der Leyen y Kaja Kallas pidieron “contención” y recordaron que cualquier transición debe ser pacífica y bajo la Carta de las Naciones Unidas.
Francia: El ministro Jean-Noël Barrot calificó la operación como una “violación del derecho internacional”.
España: El gobierno de Pedro Sánchez se ofreció como mediador para una salida negociada y pacífica, haciendo un llamado urgente a la desescalada.
Reino Unido: El primer ministro Keir Starmer aclaró que su país no participó en la operación y subrayó la importancia de respetar el derecho internacional antes de tomar una postura definitiva tras hablar con Trump.
Reacciones de Potencias Globales
Rusia (Serguéi Lavrov): Calificó el ataque como un acto de “agresión armada” carente de fundamento y exigió que Venezuela tenga el derecho a determinar su destino sin injerencia externa.
Irán (Ali Jamenei): Aseguró que no cederán ante el “enemigo” y llamó a la resistencia contra lo que llamó una imposición arrogante de Estados Unidos.




