
El gobernador Sergio Salomón Céspedes y la dirigencia estatal del PAN intercambiaron señalamientos sobre la inseguridad en Puebla, pues mientras Augusta Díaz de Rivera condena los hechos delictivos, el mandatario acusó que se debe tener calidad moral para hacer ese tipo de señalamientos.
Luego que en redes sociales la propia líder de Acción Nacional exigiera al gobierno del estado cambiar su estrategia de seguridad, Céspedes Peregrina minimizó los señalamientos de la dirigente panista en Puebla y sostuvo: “No me preocupa lo que diga ella, cuando ellos estuvieron al frente no los combatieron, hoy nosotros lo hacemos con mucha fuerza y puntualidad”.
En este sentido, acusó que se debe tener calidad moral para hacer ese tipo de señalamientos y reiteró que su administración emprende un combate frontal en los 217 municipios, asegurando incluso que Puebla se encuentra por debajo de la media nacional en el índice de inseguridad, particularmente en aquellos estados que son gobernados por el PAN.
Fue Augusta Díaz de Rivera la que a través de un vídeo en su cuenta ‘X’, condenó la inseguridad que priva en Puebla.
“Ante los hechos violentos ocurridos nuestro estado, desde el #PANPuebla exigimos a las autoridades correspondientes que cambien la estrategia de seguridad y devuelvan la paz a las familias poblanas”.
“La violencia debe enfrentarse con hechos, no con promesas vacías, todas y todos merecemos vivir sin miedo”, posteó.
Ante los hechos violentos ocurridos nuestro estado, desde el #PANPuebla exigimos a las autoridades correspondientes que cambien la estrategia de seguridad y devuelvan la paz a las familias poblanas.
La violencia debe enfrentarse con hechos, no con promesas vacías, todas y todos… pic.twitter.com/mFJJwRqiGN
— Augusta DíazdeRivera (@Augustadrh) November 8, 2024
Entre los temas, en el video, Augusta Díaz de Rivera destaca los hechos de violencia registrados los últimos días en los municipios de Atlixco y Chignahuapan, además también citó la criminalidad en otros puntos del país, caso concreto en Guerrero, culpando de manera directa a la presidencia de la República.




