Huey Atlixcáyotl 2026 llena Atlixco de música, danza y tradición en su edición 61
La Plazuela de la Danza reunió a 16 grupos de Puebla y Michoacán durante el festival, donde María Agustina Timido Aguilar fue coronada como Xochicíhuatl 2026

La Plazuela de la Danza, en Atlixco, volvió a convertirse en escenario de música, color y tradición con la celebración del Huey Atlixcáyotl 2026, que este 27 de septiembre llegó a su edición número 61.
El festival reunió a 16 grupos y danzas provenientes de distintas regiones de Puebla y de Michoacán, quienes compartieron expresiones culturales, música, vestimenta y tradiciones que forman parte de la identidad de sus comunidades.
Antes de comenzar las presentaciones, María Agustina Timido Aguilar, originaria de Hueyapan, fue coronada como Xochicíhuatl 2026, distinción que representa una de las figuras centrales del festival.
Chinas Atlixqueñas y expresiones tradicionales de Atlixco
La jornada comenzó con la participación de las Chinas Atlixqueñas, los Charros de Atlixco, con la Danza de la Calabaza y del Convite, y las Chinas Placeras.
Las primeras expresiones están relacionadas con antiguos bailes de salón que formaron parte de la vida social de Atlixco entre finales del siglo XIX y principios del XX, con influencia de costumbres europeas adoptadas por las clases acomodadas de aquella época.
Con el paso de los años, estas manifestaciones dejaron los espacios privados y se incorporaron a las celebraciones populares, donde adquirieron características propias.
Las Chinas Placeras, por su parte, forman parte de las expresiones tradicionales que identifican a Atlixco.
Gracejos, Yancuitlalpeñas y Tecuanes
Desde Quecholac llegaron los Gracejos, personajes que representan a bueyes y vacas en una danza relacionada con la petición y el agradecimiento por el agua, la fertilidad de la tierra y las buenas cosechas.
Las Yancuitlalpeñas de Tochimilco destacaron por ser una danza ejecutada exclusivamente por mujeres. Niñas, jóvenes y adultas participan en esta expresión y contribuyen a mantenerla vigente mediante su transmisión entre generaciones.
Más tarde se presentaron los Tecuanes de Huehuetlán el Chico, cuya representación recuerda la cacería del llamado tigre americano, conocido en la región como tigrillo o saca tigre.
De acuerdo con la tradición, los habitantes organizaban grupos de cazadores para enfrentarlo y, antes de emprender la búsqueda, invocaban al dios del Fuego.
Carnaval de San Agustín Tlaxco recuerda a los franceses de 1862
El Carnaval de San Agustín Tlaxco llevó a la Plazuela de la Danza una representación cargada de humor y sátira sobre los franceses de 1862, cuando el ejército mexicano enfrentó a las tropas francesas.
La comunidad reinterpreta este episodio histórico mediante personajes, máscaras y trajes bordados con chaquira que caricaturizan a los extranjeros.
Desde la región Totonaca también llegó la danza de los Toreadores de Jopala, una expresión arraigada en las costumbres de la Sierra Norte de Puebla.
Con un carácter festivo y teatral, los participantes representan distintos personajes relacionados con la actividad de los toreros.
Cristianas Españolas, Mahometanas Africanas y Quetzales
Desde la Mixteca poblana, Chigmecatitlán presentó la danza de las Cristianas Españolas contra las Mahometanas Africanas, un teatro dancístico de carácter religioso perteneciente a la tradición de moros y cristianos.
Esta representación, que se realiza desde 1956, recrea el enfrentamiento entre ambos bandos y culmina con la victoria cristiana y el bautismo de la reina Sultana y sus guerreras.
Por su parte, los Quetzales de Caxhuacan, provenientes de la Sierra Norte, llegaron con uno de los elementos más distintivos de su indumentaria: la corona de los danzantes.
Elaborada con varitas de tarro o carrizo y papel esmaltado de colores, la pieza tiene forma de rueda y representa la cola del ave. En sus extremos incorpora plumas que evocan el plumaje del quetzal.
Negritos de Zoquitlán y Jarabe Coloxero
Los Negritos de Zoquitlán, provenientes de la Sierra Negra, combinaron danza, teatro, música y tradición oral en una representación comunitaria que conserva la memoria de los antiguos caminos de herradura y de los arrieros que recorrían la región.
La tradición utiliza movimiento, palabra, música y máscaras para transmitir estos elementos de la memoria colectiva.
En tanto, las mujeres de Zinacatepec presentaron el Jarabe Coloxero, una manifestación ritual de la comunidad náhuatl.
La danza surgió como parte de un ritual matrimonial en el que se pedía por la salud y fertilidad de los recién casados, así como por el bienestar de las futuras generaciones.
También participaron los Tecuanes de San Jerónimo Xayacatlán, cuya representación alude a las afectaciones que enfrentaban las comunidades por la desaparición de ganado y los ataques a sus sembradíos.
Del carnaval poblano a la danza del Pescado Blanco
La tradición continuó con las Tocotinas de Tlacotepec de Benito Juárez y el Carnaval de Mecapalapa, en Pantepec, dos expresiones que llevaron a Atlixco parte de las costumbres y celebraciones que distinguen a sus comunidades.
Desde la isla de Janitzio, Michoacán, llegó la Danza del Pescado Blanco, vinculada con una de las actividades que históricamente han dado sustento a comunidades del Lago de Pátzcuaro.
La representación forma parte de las celebraciones de Corpus Christi y recrea la salida de los pescadores al lago en busca del pescado blanco.
Para ello utilizan el chinchorro, una red empleada tradicionalmente en la pesca, mientras que al frente del conjunto aparece un joven que porta un armazón con forma de pez.
El festival concluyó con la participación de los Voladores de Hueyapan, una de las tradiciones más representativas de esta región.
Autoridades acompañan la edición 61 del Huey Atlixcáyotl
Durante la celebración estuvieron presentes la presidenta municipal de Atlixco, Ariadna Ayala; el secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala; el secretario de Cultura, Fritz Glockner Corte; y la secretaria de Turismo, Karla López Malo.
Con la participación de comunidades de distintas regiones, el Huey Atlixcáyotl 2026 volvió a reunir en Atlixco expresiones de música, danza, vestimenta y tradición que forman parte de la diversidad cultural de Puebla y otras regiones del país.




