A 25 años del 11-S: cómo los atentados transformaron la geopolítica y la seguridad mundial
Académica de IBERO Puebla señala que los ataques del 11 de septiembre de 2001 modificaron las políticas de seguridad, las estrategias militares y la percepción social de comunidades árabes y musulmanas

A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, las consecuencias de los ataques contra las Torres Gemelas y otros objetivos en Estados Unidos continúan formando parte de la dinámica del sistema internacional.
Para la Mtra. Elvia Laija Olmedo, coordinadora de las licenciaturas en Relaciones Internacionales y en Ciencias Políticas e Innovación Democrática de IBERO Puebla, el 11-S representó un acontecimiento emblemático que modificó profundamente la manera de comprender la geopolítica y cuyas consecuencias permiten analizar parte del escenario internacional actual.
La académica señaló que, con el antecedente de Pearl Harbor durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos no había experimentado un ataque de dimensiones similares en su territorio continental. Los atentados provocaron cerca de 3 mil muertes y generaron una nueva dinámica internacional alrededor de la amenaza terrorista.
El 11-S cambió la concepción de seguridad
Uno de los principales cambios derivados de los atentados estuvo relacionado con la manera de entender la seguridad nacional e internacional.
Laija Olmedo explicó que Estados Unidos impulsó la idea de que la amenaza terrorista debía enfrentarse desde las instituciones gubernamentales. Esto derivó en una mayor aceptación social de mecanismos de supervisión, vigilancia y control bajo el argumento de reforzar la protección de la población.
La particularidad del nuevo escenario, explicó la especialista, estaba relacionada con que el principal adversario identificado no correspondía directamente a un Estado.
Al grupo terrorista Al Qaeda se le atribuyó la organización de los ataques, mientras que su líder, Osama bin Laden, se convirtió en uno de los principales objetivos de la respuesta estadounidense.
La guerra en Afganistán se prolongó durante 20 años
Como respuesta a los atentados, Estados Unidos inició en octubre de 2001 una intervención militar en Afganistán, cuyo objetivo central incluía localizar a Osama bin Laden y combatir a Al Qaeda.
La presencia militar estadounidense se prolongó durante aproximadamente 20 años, hasta la retirada de las tropas en 2021.
De acuerdo con el análisis de Laija Olmedo, la intervención no resolvió de fondo la amenaza terrorista y dejó un escenario de inestabilidad que continuó después de la salida de las fuerzas estadounidenses.
La académica señaló que las consecuencias de esta etapa también deben analizarse dentro de las transformaciones posteriores del escenario geopolítico de Medio Oriente.
La invasión de Irak y el surgimiento del Estado Islámico
Otro de los acontecimientos derivados de la nueva estrategia internacional de seguridad fue la invasión de Irak en 2003.
Laija Olmedo sostuvo que esta intervención contribuyó a generar condiciones que posteriormente favorecieron el surgimiento del Estado Islámico, organización que protagonizó una nueva etapa de violencia y ataques terroristas, particularmente durante la década de 2010.
Para la académica, la llamada “guerra contra el terrorismo” no consiguió eliminar la amenaza y, desde su perspectiva, también contribuyó a la aparición de nuevos grupos y dinámicas de violencia.
Los efectos del 11-S llegaron a la vida cotidiana
Las consecuencias de los atentados no se limitaron a las operaciones militares o las relaciones entre Estados.
La académica de IBERO Puebla destacó que los cambios también alcanzaron la vida cotidiana de millones de personas, particularmente a través del reforzamiento de los controles de seguridad.
Uno de los ejemplos más visibles se encuentra en los aeropuertos, donde las medidas de inspección y vigilancia se endurecieron después de los atentados.
También aumentaron distintos mecanismos de supervisión implementados por los Estados como parte de sus estrategias de seguridad.
Este proceso abrió además un debate que continúa vigente sobre el equilibrio entre seguridad, privacidad y libertad individual.
Estigmatización de comunidades árabes y musulmanas
Laija Olmedo señaló que otra consecuencia importante tuvo un carácter social y cultural.
Después de los atentados se registraron procesos de estigmatización y discriminación contra poblaciones árabes y musulmanas, tanto en Estados Unidos como en otras regiones del mundo.
Desde su perspectiva, los efectos de esta estigmatización permanecen hasta la actualidad y forman parte de las consecuencias sociales de un acontecimiento que modificó la percepción de determinadas comunidades.
¿Por qué sigue siendo importante estudiar el 11-S?
A 25 años de los atentados, la reflexión sobre el 11 de septiembre permite identificar transformaciones que fueron mucho más allá del día de los ataques.
De acuerdo con el análisis de la académica de IBERO Puebla, el acontecimiento modificó la relación entre seguridad y libertad, redefinió estrategias militares y contribuyó a transformar la percepción social de comunidades enteras.
Para Laija Olmedo, comprender estos procesos resulta relevante para analizar los desafíos actuales del sistema internacional, especialmente en un escenario donde las amenazas a la seguridad ya no están necesariamente vinculadas con conflictos tradicionales entre Estados.




