Guía de Protección Civil para evitar riesgos por frío y calefacción

El uso de calentadores y la gestión del calor en casa requieren precauciones específicas para evitar tragedias. El monóxido de carbono, conocido como el “asesino silencioso”, y las fallas eléctricas son los principales riesgos durante diciembre y enero.
Uso Responsable de Calentadores y Chimeneas
Antes de encender cualquier equipo, sigue estas recomendaciones de seguridad:
Mantenimiento previo: Revisa que los cables no estén dañados y que no haya polvo en rejillas o bobinas para evitar sobrecalentamientos.
Ubicación estratégica: No coloques calentadores eléctricos en baños o cocinas (zonas húmedas), ni cerca de materiales inflamables como cortinas, papel o cartón.
Supervisión total: Nunca dejes un calentador encendido mientras duermes o si sales de la habitación.
¡Cuidado con el Monóxido de Carbono!
Este gas no tiene olor ni color, pero es letal. Para prevenir intoxicaciones:
Prohibido el uso de braseros: No utilices anafres, braseros, hornos o estufas para calentar el ambiente.
Ventilación constante: Asegúrate de que las rejillas de ventilación no estén obstruidas. Una vivienda hermética acumula gases peligrosos.
Síntomas de alerta: Si sientes mareos, dolor de cabeza o desorientación, apaga los equipos, ventila de inmediato y sal al aire libre.
Aislamiento y Salud Respiratoria
Para conservar el calor sin comprometer la oxigenación de tu hogar:
Sellar sin asfixiar: Revisa que ventanas y puertas tengan sellos adecuados para evitar filtraciones de aire frío, pero permite siempre una mínima circulación para evitar la humedad y la propagación de virus.
Estado de los dormitorios: Mantén las áreas de descanso limpias y secas para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias.




